Bicicletas
| Ideas de viajes | Por Manuel

El Danubio en bicicleta

Si te gusta la bicicleta y quieres llevar a cabo un viaje diferente, esta ruta puede ser lo que esperabas. Siguiendo el sendero pasarás por tres capitales (Viena, Bratislava y Budapest) y por parajes únicos. Los senderos del segundo río más largo del viejo continente, una experiencia que no solo no olvidarás, sino que querrás repetir.

En la ruta podremos disfrutar de los diferentes paisajes que nos ofrece, desde el Schlögener Donauschlinge , algo así como el Gran Lazo; la región de Wachau con sus viñedos, castillos y palacios; los bosques del Parque Nacional de Donauauen; la famosa y peculiar vista de la curva del Danubio en tierras húngaras,… sin olvidar las capitales que baña.

El Danubio fluye ancho e imponente meciendo la ciudad de Budapest, separando Buda y sus colinas de la completamente plana Pest. En el camino nos encontramos la llamativa cúpula de la basílica de Esztergom mientras contempla el río. Seguimos cruzando los Cárpatos hasta llegar a Bratislava, aquí su castillo nos da la bienvenida. Y de aquí, nos lleva suavemente mecidos hasta la imperial Viena, una ciudad que no necesita presentación.

Guía de ruta

En este caso, esta es una de las opciones para realizar la ruta, pues podemos tomar diferentes objetivos o finales de recorrido, otra opción que difiere de la que os presentamos más abajo, finaliza en Viena sin llegar a Budapest, por ejemplo.

  • Día 0:

El inicio se hace por una carril bici asfaltado, en buenas condiciones. Luego, en Eslovaquia y Hungría, encontraremos algunos tramos de carreteras secundarias con poco tráfico. Algunos tramos los podemos recortar en barco o en tren.

  • Día 1: Passau

Llegada a “la ciudad de los tres ríos”, nuestro punto de salida: Passau. Aquí se encuentra el órgano más grande del mundo, en la iglesia de San Esteban.
Barco: 5 horas de duración, salida en torno a las 21:00 horas. Crucero tradicional, pueblo de Engelhartszell.

Mapa de www.radreisen.at
Mapa de www.radreisen.at
  • Día 2: Donauschlinge

Recorrido de unos 40 kilómetros. Comenzamos en Engelhartszell hacia el gran lazo del Danubio, uno de los tramos más atractivos en el curso del río. Aquí nos encontramos con pequeños pueblos con tabernas en las que relajarnos. Desde Aschach subimos de nuevo al barco y navegamos de noche.

  • Día 3: Viena – Bratislava

Recorrido que va de los 34 a los 47 kilómetros. A las afueras de Viena podemos disfrutar de las llanuras junto al Danubio. Si no queremos hacer todo el recorrido completo por algún motivo, los últimos 20 kilómetros se pueden hacer en tren.
En la llegada a Bratislava destaca la presencia del castillo en el casco antiguo, si queremos y tenemos energía podemos dar un pequeño paseo por la ciudad.

  • Día 4: Budapest – día de descanso

La llegada a Budapest es imponente, por la ciudad y por el hecho de que muchos edificios históricos estén junto al río. La ciudad es una de las joyas del río, uno de esos lugares con un encanto especial. Desde el Bastión de los Pescadores y el Castillo, al mercado de Vaci o la basílica de Sant Istvan. Merece la pena perdernos callejeando por sus distritos del centro, cada esquina esconde algo muy atractivo o diferente.

Recorrido de 57 a 85 kilómetros. Depende del ímpetu con el que lleguemos a este punto, podemos hacer el trayecto completo en bicicleta o acortarlo tomando el barco o el tren. El paisaje es pintoresco, con un desnivel escaso, muy moderado. El paso por la curva del Danubio, siguiendo en territorio húngaro, nos deja unas imágenes casi de postal. La ciudad de Szentendre es un pequeño paraíso para los ciclistas.

  • Día 6: Viena – día de descanso

Podemos descubrir los rincones más bellos de Viena bien en bici o bien en bus. La ciudad, de sobra conocida, nos ofrece numerosos edificios de obligada visita. Para relajarnos no hay nada mejor que ir a uno de los cafés o a las tabernas de la ciudad.

  • Día 7: Wachau – Melk

Recorrido de 40 kilómetros. En este trayecto nos encontramos pueblos casi de cuento, viñedos, castillos, monasterios y un largo etcétera de elementos que nos llamarán la atención, con numerosos elementos reconocidos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. En el pequeño pueblo de Spitz podemos disfrutar de los vinos en una de sus tabernas. Por estas tierras estuvo el rey Ricardo Corazón de León en la edad media.
Nuestro objetivo de hoy es Melk, donde encontraremos un impresionante monasterio barroco.

  • Día 8: Passau

Por ser el último día será el más relajado, sin prisas y solo nos concentraremos en disfrutar.

Esta opción con llegada a Budapest realmente merece la pena, pues la Dama del Danubio será una de las paradas que más nos llamen la atención, sino la que más.

Para llegar al punto de salida que mejor que conseguir unos vuelos baratos que nos permitan continuar nuestro viaje en bicicleta, este puede ser un verano que nunca olvidaremos.

4 reacciones

  • Héctor Valverde Responder

    oh!! me gusta. Me lo guardo para el futuro. Muy buen post Manuel! ;-)

  • Manuel Responder

    Muchas gracias Hector!!!

  • chily Responder

    Tremendo post!! Aunque casi mejor hacerlo en veranito, no?? ¿Cómo anda la cosa de cuestas? es planito? tiene super buena pinta!

    • Manuel Responder

      Hola Chily!!! Jejejeje… la verdad es que en invierno… mejor nop, a no ser que te gusten las aventuras extremas :P La verdad es que la ruta es impresionante, y hombre, no hay muchas cuestas, al menos en comparación con otras regiones de Europa, lo que la hace mucho más accesible.
      Saludos!!! :)))