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El Magazine del Viajero
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¡Córdoba bella, Córdoba mora!

Córdoba es, sin duda alguna, una de las ciudades españolas más carismáticas. Y lo es por motivos evidentes, por su patrimonio arquitectónico y su belleza incuestionable, pero también por razones que no saltan tan a la vista. Córdoba fue durante mucho tiempo, en la Edad Media, una de las ciudades más prósperas de Occidente. Capital del Califato de Córdoba, un reino musulmán independiente del Califato en Bagdad, convierte en cierto el refrán español según el cual «quien tuvo, retuvo». Te mostramos todo lo que ver para sacarle el máximo partido.

La Mezquita

La Mezquita de Córdoba es, sin duda, uno de los monumentos españoles más visitados. Lo es con motivos sobrados, dado que su valor arquitectónico es incalculable. Algo de sobra reconocido mundialmente, como acredita su denominación como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Para empezar, es una de las pocas mezquitas que no está orientada a La Meca. Una singularidad que también es estilística porque consigue en su interior difuminar el espacio y transmitir una sensación que, literalmente, hay que vivir al menos una vez en la vida. Además de su decoración arabesca y ondulante, podemos ver en sus arcadas y columnas algunos restos romanos que los musulmanes reutilizaron en su construcción. Además, como ya sabes, cuenta con un bonus extra: la Catedral de Córdoba, que se insertó en ella como un añadido que a muchas personas confunde (e irrita). Sin embargo, es un monumento renacentista de gran belleza.

Mezquita de Córdoba

El Alcázar de los Reyes Cristianos

Este monumento, otra de las joyas de Córdoba, y Patrimonio de la Humanidad al igual que todo su casco histórico, merece una visita detenida. Con la conquista cristiana, se convirtió en sede real, aunque al cabo de los siglos, fue adoptando las más diversas funciones, entre ellas, sede de la Inquisición. El complejo presenta una gran variedad de jardines, símbolo perfecto de la belleza y refinamiento mudéjares que tanto caracteriza a Córdoba. Asimismo, no te puedes perder sus extraordinarias torres, que, como la Torre del Homenaje o la Torre de los leones, presiden el espacio de manera imponente. Y, si la recorres bien, podrás encontrar incluso un sarcófago pagano del siglo III. ¡Hallarás sorpresas en cada rincón!

Alcázar de los Reyes Cristianos (Córdoba)

Las flores

Si hay una estampa típica de Córdoba esa es la de las calles estrechas y laberínticas flanqueadas por casas fachadas blancas de las que cuelgan tiestos rebosantes de geranios. Si este es uno de los aspectos que más te seduce de la ciudad, no olvides que en octubre tiene lugar el Festival Internacional de las Flores. Unos días en el que los patios cordobeses se engalanan con las mejores flores en diseños elaborados por artistas. ¡Una manera inmejorable de acercarse a los colores y aromas de Córdoba!

Geranios en un patio de Córdoba

El puente romano sobre el Guadalquivir

Decir Guadalquivir es decir Andalucía. ¡Cuántas bellas ciudades baña! Por eso no puedes dejar pasar la oportunidad de asomarte a él desde el puente romano. Se trata de una construcción muy antigua y, por tanto, muy modificada a lo largo del tiempo. Pese a todo el tiempo transcurrido, no ha perdido ni un ápice de su elegancia y prestancia. Te aconsejamos que lo visites, desde él además podrás hacer bonitas fotos de la Mezquita y de la cúpula de la Catedral que emerge de entre sus muros de piedra.

Puente romano de Córdoba

Plaza de los Capuchinos

Lo mejor que se puede hacer en Córdoba es perderse por su intrincada red de callejuelas estrechas y laberínticas, tan características de las ciudades que han tenido influencia musulmana. Es por ello que, si te hemos de aconsejar algo es ¡caminar! Una buena motivación para que andes y andes puede ser la de encontrar la Plaza de los Capuchinos. Se trata de una de las plazas más apreciadas de Córdoba, por lo recóndito y recogido de su atmósfera. Además, está presidida por el Cristo de los Faroles, una escultura de finales del siglo XVIII que es todo un símbolo de Córdoba.

Cristo de los Faroles (Córdoba)

El Museo Julio Romero de Torres

Para complementar tu visita cultural a Córdoba, nada como internarse en el museo Julio Romero de Torres, un artista cordobés cuya fama ha trascendido lo meramente pictórico. De hecho, los españoles que ya peinan canas todavía lo pueden recordar por la famosa copla de Estrellita Castro y por sus pinturas, representadas antaño en los billetes de 100 pesetas de los años 50 del siglo XX. Este pintor, nacido en 1874 y fallecido en 1930, es muy conocido por ser el que mejor retrató la belleza andaluza. Las mujeres de sus pinturas son el arquetipo popular de la joven cordobesa: morenas de ojos moros. Vale muchísimo la pena que conozcas su museo, ubicada en su misma casa de nacimiento, engalanada por un bonito patio con fuente. Además, la entrada es muy barata: 4,50 € y gratis de martes a viernes entre las 8:30 y 9:30.

Una escapada: Medina Azahara

A tan sólo 7 kilómetros de Córdoba se encuentran los restos de la ciudad palatina de Medina Azahara. Un complejo mandado construir por el califa Abderramán III para ser usado de residencia. Debido a su belleza y a la delicadeza de los restos que conservamos, el complejo ostenta el rango de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, visitarla es también una apuesta por el paisajismo dado que la antigua ciudad califal se encuentra a los pies de Sierra Morena. Puedes aprovechar un alquiler de coches en Córdoba para visitar Medina Azahara y, de paso, explorar Sierra Morena: En definitiva, un match entre naturaleza y cultura difícil de superar.

Medina Azahara (Córdoba)

Viajar a Córdoba: información práctica

Córdoba: ficha práctica

  • Moneda: La moneda de España es el euro.
  • Hora: La misma que Península y Baleares y una más que en Islas Canarias
  • Clima: Inviernos templados y veranos calurosos.

¿Cómo llegar a Córdoba?

Córdoba, a pesar de ser una ciudad más bien pequeña, cuenta con su propio aeropuerto. A él vuelan varias aerolíneas, entre ellas algunas low cost como Vueling y Ryanair. Sin embargo, no es la única manera de llegar. Muchos gustan de viajar a Sevilla, desde la que emprenden el camino hacia Córdoba. Otra manera de hacerlo es viajar a Madrid y tomar el AVE hacia Córdoba: en poco más de una hora y media pasarás del Manzanares al Guadalquivir.

¿Cuándo es la mejor temporada para viajar a Córdoba?

Los encantos de Córdoba no tienen temporada, aunque es cierto que siempre se disfruta más si el tiempo acompaña. Afortunadamente, Córdoba es una ciudad que goza de una buena metereología. Lo que sí te recomendamos es que pienses bien el visitarla en verano. Córdoba, junto con Sevilla y Toledo, son las ciudades españolas con los veranos más tórridos. Fácilmente se alcanzan los 40 grados en verano. Es por ello que si quieres ir mas desahogado (literalmente), lo mejor es reservar tus vuelos baratos a Córdoba visitarla en primavera y otoño. Aunque el invierno también es una buena época.

¿Cómo moverse por Córdoba?

Con sus alrededor de 325.000 habitantes, Córdoba es una ciudad manejable que puede recorrerse a pie tranquilamente. Además, la mayoría de sus atractivos turísticos están concentrados en el caso histórico; algo que no te obligará a tomar el transporte público. Sin embargo, si tu hotel en Córdoba se ubica lejos del centro, siempre puedes tomar el autobús. El precio del billete es de 1,30 €. Eso sí, considera que el transporte público no siempre podrá dejarte a los pies del lugar del casco histórico que quieras visitar. Sus calles son tan estrechas que, en algunos puntos, hace impracticable la circulación de vehículos.


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