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El Magazine del Viajero
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Si sueñas con trabajar en un crucero y animar a toda la tripulación, ten en cuenta estos consejos antes de convertirte en animador de cruceros para viajar por el mundo. ¡Toma nota!

Cuando nos planteamos viajar por todo el mundo, a cualquier aventurero experimentado lo primero que le viene a la cabeza como punto de partida es buscar el vuelo más barato y a partir de ahí comenzar a recorrer los lugares de muy diversas formas. Sin embargo, también existe la posibilidad de que tu trabajo sea viajando a lo largo y ancho de los mares. Es por ello que, desde el Magazine del Viajero, te queremos mostrar los aspectos a tener en cuenta si decides intentar trabajar como animador en un crucero, ¿te atreves?

Una buena manera de viajar y ganar dinero

Sin lugar a dudas, trabajando en un crucero vas a poder llegar a lugares que difícilmente verías en caso de tener que hacerlo por tu cuenta, y es que se puede tornar muy caro. Sin embargo, trabajando como animador en un barco, vas a poder desembarcar con el resto de pasajeros en ciudades de gran belleza, en paraísos naturales y todo ello sin gastar mucho dinero. Debes pensar que el trabajo está bien remunerado porque también tiene sus sacrificios, a la hora de no tener un lugar fijo donde quedarte, y además la manutención viene incluida. Es muy probable que tengas que compartir un camarote pero si tienes buena sintonía con tu compañero es muy probable que ganes un amigo para siempre. Además, todo ese dinero que ahorrarás lo podrás invertir más adelante en otras aventuras.

Los idiomas, tu mejor aliado

En un crucero vas a encontrarte con personas de todo el mundo y desembarcarás en países que no tengan como idioma principal tu lengua madre, es por eso que los idiomas se van a convertir en tu gran aliado. Además, será un requisito imprescindible para poder trabajar en un crucero tener un inglés perfecto y al menos dos lenguas más entre una lista donde destacan el castellano, el italiano, el árabe, francés, ruso o japonés entre otros. En caso de poder trabajar como animador, puedes aprovechar tu estancia en el crucero para hacer amigos y poder practicar nuevos idiomas. Piensa que mientras estás en un barco, la gente que hay es la que habrá durante todo el trayecto y poder comunicarse es primordial. Por último, también te dará la oportunidad de conocer más a fondo los lugares en los que el crucero atraque. Te recomendamos que cuando llegues a un lugar no te dejes guiar por la riada de turistas que siempre visitan los mismos lugares, busca tu zona especial a la que poder volver cada vez que atraques en el mismo lugar.

 

Trabajando con niños

Si eres educador lo conocerás, trabajar con niños y con personas adultas es muy diferente. Hay que destacar varias facetas de un buen animador, en primer lugar es necesario ser dinámico, saber mover al grupo para que disfruten con lo que hacen, de nada sirve alguien que esté callado o que no tenga dinamismo. En segundo lugar, y aunque vas adquiriéndolo también con el tiempo, debes saber que no es tan sencillo llevar un grupo y necesitas ciertas herramientas. Habrá momentos en los que debas llamar la atención de grupo y debes tener tus “armas”. La paciencia también será tu mayor aliada porque muchas veces cuando estás trabajando con niños y pueden llegar a saturarte. Recuerda como norma general que no puedes hacer como los piratas y tirar a los viajeros a los tiburones, debes tener paciencia, buscar las motivaciones de tu grupo y sobretodo disfrutar de esos locos bajitos.

Un barco como forma de vida

Si provienes de una zona costera es muy probable que veas el mar como un lugar amigo, como un acompañante que siempre ha estado ahí mientras crecías. Ahora, el mar se va a convertir en tu carretera, en tu forma de vida y el barco se volverá tu hogar. No te preocupes si eres de interior, lo realmente importante es la motivación que tienes para trabajar en un crucero, porque poco a poco te irás acostumbrando al bamboleo del barco (que además en un súper crucero no es muy grande) y lo encontrarás cómodo. Además, seguro que irás descubriendo rincones en los que poder encontrarte a ti mismo, en los que estar solo y relajarte. También disfrutarás de las noches estrelladas en alta mar en las que poder plantearte tu vida, hacer un balance de lo vivido. Lo más seguro es que este sea un trabajo temporal y no acabes viviendo como animador de crucero toda tu vida, por eso es importante que exprimas al máximo tu experiencia.

La libertad

Trabajar en un barco, como trabajar en cualquier sitio, tiene sus cosas positivas pero también sus cosas negativas y debes contar con ello. Debes analizarte y saber que cuando trabajes en un crucero no vas a tener la oportunidad de olvidarte de todo y apartarte del mundo un rato, porque estás en medio del océano, si te va la montaña, puede que lo pases mal al no ver nada de naturaleza verde durante mucho tiempo. Además, debes contar con que en ocasiones hay ciertas restricciones a la hora de moverte en el barco por ser trabajador. Por último, en las paradas tienes un tiempo fijado para visitar los lugares porque el barco zarpará. Eso sí, quizá si encuentras tu lugar en el mundo, puede ser un buen momento de dejar ir el barco, despedirte y vivir la libertad en un lugar nuevo donde poder comenzar la gran aventura de tu vida.

Fotos: iStock

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