España está repleta de lugares encantadores y apacibles pero también de enclaves sombríos donde reina la zozobra. No son pocas las leyendas que rodean a ciertos lugares a lo largo de nuestra geografía, como no son pocos también los emplazamientos que han sido protagonista de hechos trágicos o luctuosos. En esta lista te traemos un variadito de todo ello: un recorrido a lo largo de nuestra geografía que te helará la sangre. Por cierto, para conocer otros lugares que dan yuyu, te dejamos nuestro artículo sobre los lugares más terroríficos del mundo.
Belchite (Aragón)
Belchite es un testimonio vivo de la destrucción de la guerra. Fue tal la destrucción sufrida por esta localidad durante la Guerra Civil que se decidió mantener esta parte como recordatorio del poder destructor de los conflictos militares. Por esa razón, pasear por sus ruinas es tan impactante. Podemos transitar por antiguas calles de muros derrumbados, incluso por iglesias cuyas cubiertas han desaparecido. Los más atrevidos, incluso, han pasado alguna noche entre sus precarios muros y aseguran haber grabado psicofonías… Verdad o mentira, de lo que no hay duda es que Belchite ejerce sobre el visitante un poder tan fascinante como intimidante.

Monte de las Ánimas (Soria)
Un lugar que conjuga a la perfección una leyenda de lo más tétrica con literatura de alto nivel, en concreto la de Gustavo Adolfo Bécquer. Y es que el escritor sevillano publicó un cuento, para muchos el mejor cuento de terror de la literatura española, titulado el “Monte de las Ánimas”. En él se nos cuenta una historia muy al gusto decimonónico al que no falta de nada: pareja de enamorados protagonista, fantasmas, templarios (mucho antes del Código da Vinci…) y bastante más. La historia emplea varias localizaciones, entre ellas la misma ciudad de Soria, el Monte de las Ánimas, situado cerca del Duero, y las ruinas del Monasterio de San Juan de Duero. Un edificio románico cuyas ruinas atestiguan que fue uno de los mejores monumentos del estilo en España. Si quieres conocerlo con el mejor ambiente posible, hazlo durante el Festival de las Ánimas, que tiene lugar el 1 de noviembre. En esta celebración se recorren los lugares emblemáticos de la historia. En el recorrido no faltan disfraces, antorchas e incluso recitados de la obra original de Bécquer.

Cuevas de Zugarramurdi (Navarra)
La fiebre de la quema de brujas, que tanto asoló el Centro de Europa durante el siglo XVII, apenas tuvo eco en España. Sin embargo, hubo episodios aislados de los que el más importante fue el de las Brujas de Zugarramurdi, en Navarra. Ni más ni menos que 7 brujas fueron quemadas acusadas de realizar actos de magia negra en estas cuevas ubicadas a 80 km de Pamplona. Estas cavidades ya contaban con un historial esotérico bastante amplio, dado que se cree que en la Antigüedad ya tenían lugar en su interior rituales paganos. Si te gusta el misterio y, en especial la trágica historia de las desdichadas mujeres que fueron quemadas por brujería, no dudes en visitar este lugar. Su valor paisajístico ya lo merece independientemente del elemento de misterio.

Fábrica de Muñecas de Segorbe (Castellón)
Las fábricas abandonadas siempre tienen un halo de misterio. Si a eso le unimos cientos de muñecas de porcelana, el combo no puede ser más terrorífico. Es el caso de la Fábrica de Muñecas de Segorbe. Una antigua fábrica instalada en los años 70 en un viejo edificio del siglo XVI. Mucho antes ya había sido escenario de hechos turbios, como fusilamientos en la Guerra Civil. Sin embargo fue su abrupto cierre, que dejó la fábrica tal cual, con la maquinaria y las muñecas, lo que ha hecho de este lugar uno de los enclaves de la geografía del horror española. Y es que a lo largo de sus pasillos y varias plantas pueden verse cajas amontonadas, muñecas de porcelana, arlequines y demás imaginería desasosegante. En algunos puntos pueden verse incluso fragmentos de muñecas, sus brazos y piernas desprendidos por el abandono. Cómo no, no faltan las leyendas de que entre sus muros han tenido lugar sesiones de espiritismo y ouija. Lo que no es una invención es que atrae a muchos curiosos. Por eso vale la pena que destaquemos que sus instalaciones están totalmente abandonadas y que pueden darse riesgos de seguridad durante su visita. Vale la pena, pues, extremar la precaución.
Osario de Wamba (Valladolid)
A diferencia de lo que ocurre con nuestro vecino Portugal, en España no existe una gran tradición de osarios. Los que hay son pocos y probablemente el mejor y más impactante sea el osario en la Iglesia de Santa María de Wamba. Ubicada a unos pocos kilómetros de Valladolid, Wamba es una localidad pequeñísima de la que destaca este templo románico con elementos mozárabes. En su interior está el osario, donde unas 3.000 calaveras de monjes conviven con fémures en una disposición de los más abigarrada y aterradora. Estos restos corresponden a multitud de antiguos cuerpos, la mayoría fallecidos entre el siglo XII y el siglo XVII. Si ya todo esto te da miedo espera a leer el epitafio que rige este espacio consagrado a la muerte: Como te ves, yo me ví. Como me ves, te verás. Todo acaba en esto aquí. Piénsalo y no pecarás. ¡Nada más que añadir!

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