El cacao siempre fue una bebida popular en Mesoamérica aunque los nativos americanos la bebieran mezclada con agua y chile. Es con la conquista española que esta bebida se endulza y salta el Atlántico para convertirse en un manjar para la alta sociedad. Desde entonces su avance ha sido imparable, especialmente desde que a mediados del siglo XIX se empezaran a fabricar las barritas de chocolate. En fin, ¿qué sería de nosotros sin el chocolate? ¡Esta bebida que nos acompaña en los momentos más felices pero también más tristes! En este artículo te mostramos un itinerario de lo más dulce a lo largo de los destinos más golosos. Si quieres complementar este artículo con otros itinerarios basados en bebidas populares no te pierdas nuestros artículos sobre los mejores destinos para amantes del té y los mejores destinos para amantes del café.
Perú
No hay mejor manera de empezar una lista de estas características que comenzar por una de las cunas del cacao. En efecto, el consumo de este producto se remonta a la época precolombina, cuando se consumía incluso con fines rituales. No era la bebida de cacao dulzona que conocemos hoy, sino una bebida espesa y amarga a la que eventualmente se le podía añadir chile. Incluso se piensa que el cacao pudo usarse como unidad de intercambio, es decir, como dinero.
Hoy Perú hace cierto el refrán de “quien tuvo, retuvo” dado que sigue siendo un país importante en la producción de cacao. Para adentrarte en su rica historia, te aconsejamos una inmersión en la región de Puno y el el Valle del Alto Mayo, en donde existen multitud de cultivos de cacao. Aunque si lo tuyo es más el disfrutarlo sentado cómodamente en una mesa, Lima destaca por ser el epicentro de muchas y muy reputadas chocolaterías.

Suiza
Si exceptuamos sus precisos relojes, no hay producto suizo que sea tan conocido alrededor del mundo que su chocolate. Y es que el país helvético es potencia chocolatera desde el siglo XIX, un momento especialmente importante en la historia del chocolate. Fue en ese momento cuando se consiguió separar la manteca de cacao del polvo de cacao, un proceso que se reveló como esencial para poder obtener una pasta con la que fabricar chocolate sólido. Suiza es, a día de hoy, el país de grandes firmas de chocolate, como Toblerone o Nestlé. Pero su nómina de empresas es larguísima.
Si quieres una visita interesante, nada mejor que desplazarte al pueblo de Broc, localidad donde nació Cailler, una de las marcas chocolateras suizas más antiguas. Si buscas algo igual de dulce sin salir de su capital, en Zúrich encontrarás el Lindt Home Chocolate. Un museo que te procurará una auténtica inmersión en la fabricación del chocolate, con interesantes itinerarios e incluso talleres donde podrás fabricar tu propio chocolate.

Bélgica
Este pequeño país es una superpotencia mundial del chocolate. Y es que pocos países pueden presumir de tantas credenciales chocolateras: estamos hablando de la cuna del praliné, del ballotin y de la crema de chocolate. ¡Ahí es nada! Asimismo, Bélgica se ha especializado en el chocolate de alta calidad, originando empresas de gran fama dedicadas a su producción. Es el caso, por ejemplo, de Neuhaus, de Côte d’Or, Jacques y Callebaut.
Si viajas a Bruselas, te recomendamos una visita alguna de sus chocolaterías Neuhaus, empresa que tiene en su haber el honor de haber inventado el praliné. Para algo más profundo, puedes aprovechar si visitas Brujas para una inmersión en Choco-Story. Un lugar donde conocer la evolución del cacao desde su origen en América hasta nuestros días. ¡Una visita que sabe a rechupete!

Bali (Indonesia)
Al igual que sucede con el café, Indonesia también es potencia mundial en producción de cacao. De hecho es el tercer país del mundo que más exporta este producto. No se sabe muy bien cómo llegó a este enorme archipiélago, aunque se piensa que pudo haber llegado vía Filipinas, durante mucho tiempo colonia española y parada obligatoria del comercio entre América y Asia.
Si visitas Bali, no puedes perderte la visita a alguna plantación de cacao, aunque la mayoría del cacao que se produce procede de Sulawesi. Con todo, Bali ofrece muchísimo para los amantes del chocolate, especialmente por Ubud. Se trata de una localidad de apenas 80.000 habitantes donde poder visitar fincas de cacao en las que también tienen lugar talleres de producción de chocolate. Por cierto, en Ubud también hay impresionantes templos hinduistas, por lo que puedes endulzar aún más tu visita.

Turín (Italia)
Como ha ocurrido con el café, los italianos fueron maestros en tomar un manjar foráneo y asimilarlo aportando su inconfundible genialidad gastronómica. Seguramente el epicentro de los chocolateros italianos sea Turín, ciudad cuna de los famosos bombones tartufo y cremini, así como de la prestigiosa firma Piedmont.
También es la patria del gianduja, una mezcla de chocolate y avellanas realmente deliciosa. Allí, al igual que en Brujas, se encuentra una Choco-Story, es decir, un museo donde recorrer la historia del chocolate. Aunque si lo que buscas es que el chocolate te recorra a ti, nada mejor que pasarse por su chocolatería la Perla di Torino.

IMG: Pixabay; iStock; Wikipedia; Lindt.
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