Los faros, pese a ser una construcción puramente funcional, tienen un punto fascinante. Tal vez sea por su presencia solitaria que se enfrenta al inmenso mar, o tal vez por las bonitas estampas que ofrecen sus siluetas recortadas sobre el crepúsculo. Existen multitud de faros y de diferentes estilos repartidos por todo el mundo. Nos hemos propuesto mostrarte algunos de los más bonitos, pero también de los más curiosos y de construcción más audaz. Prepara la cámara de fotos y acompáñanos; aunque si quieres saber qué faros hay más cerquita de casa, no te pierdas nuestro artículo sobre los faros más bonitos de España.
Faro de Portland Head (Estados Unidos)

Faro de Lindau (Alemania)

Faro de Cordouan (Francia)

Torre de Hércules (España)
Estamos ante otro de los faros más antiguos del mundo en activo, puesto que su origen data de la época romana. La Torre de Hércules, ubicado en La Coruña, se alza imponente sobre el Atlántico con sus nada desdeñables 47 metros de altura. Aunque su construcción, como te hemos comentado, data del periodo romano, lo que podemos ver hoy es resultado de su remodelación siglos después en un flamante estilo entre renacentista y barroco. Puedes visitarlo sin problema; de hecho, subir a lo alto del todo es algo que no puedes perderte: obtendrás unas maravillosas vistas del mar y del Paseo Marítimo.

Faro de Favàritx (España)
Hay pocas estampas tan evocadoras del mundo mediterráneo como la de este faro menorquín. Construido en 1922, no es un faro espectacular (puesto que no llega a los 30 metros de altura) pero sí muy coqueto. El secreto de su éxito, sin duda, es la ubicación en los acantilados que se abren sobre el mar. Podrás llegar a él fácilmente desde Mahón, pues se sitúa a apenas 17 kilómetros de la ciudad menorquina.

IMG: iStock; Wikipedia.
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