Auvernia es una región que ocupa la parte central-oriental del país. A pesar de sus bellezas naturales y de su pintoresquismo rural no es una de las regiones más conocidas del país galo. Un hecho gracias al cual es una zona todavía poco masificada turísticamente y donde no faltan atractivos que pueden disfrutarse en un estilo muy slow. En este artículo repasamos esta encantadora región francesa.
Clermont-Ferrand
Clermont-Ferrand es de largo conocida por haber sido la cuna de la famosa empresa Michelin. Aunque lo que podrás encontrarte allí no tiene nada que ver con lo que normalmente asociamos con una ciudad industrial. De hecho, la ciudad es famosa por su catedral de Notre-Dame-de-l’Assomption, un templo de 100 metros de altura. Y, lo que es más curioso, realizado con piedra de lava. También es de gran belleza la basílica de Notre-Dame-du-Port, declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y, para disfrutar de buenas panorámicas de la ciudad, nada mejor que desplazarse al parque de Montjuzet donde, si lo deseas, también podrás hacer un picnic al aire libre. Para saber de más planes, no dudes en consultar nuestro artículo sobre qué ver y hacer en Clermont-Ferrand.

Vichy
A pesar de que todo el mundo conoce las aguas de Vichy, no son tantos los que saben qué encantos atesora esta localidad de Auvernia. Si te apasiona la Belle Époque, Vichy está hecha para ti. Su arquitectura clasicista y decimonónica tiene mucho que ver con su condición de destino termal, a donde acudían personalidades como Napoleón III. Te aconsejamos que visites el Vestíbulo de las Fuentes y el famoso pabellón de Les Celéstins, donde podrás contemplar la fuente de Vichy. Puedes continuar paseando por sus hermosas calles y disfrutando de su arquitectura Art Nouveau y Art Déco. Y, por qué no, practicar alguna actividad acuática como piragüismo o windsurf en su lago de Allier.

La Bourboule
Las aguas termales no son sólo un privilegio de Vichy; de hecho, en Auvernia hay otras localidades que gozan de aguas salutíferas. Es el caso de Le Bourboule, una pequeña localidad de apenas 2.000 habitantes ubicada en el valle del Dordoña a 850 metros de altitud. Los paisajes, por tanto, son absolutamente idílicos y con unas vistas increíbles. Las Grandes Termas, muy indicadas para tratar problemas respiratorios y de piel, destacan por su hermosa arquitectura Belle Époque. Y, dado que el entorno natural es de excepción, puedes aprovecharlo para realizar senderismo y visitar enclaves como la cascada de Vernière, Plat à Barbe y la roca Vendeix.

Le Puy-en-Velay
En el departamento del Alto Loira nos encontramos esta maravilla, una localidad de apenas 20.000 habitantes que, sin embargo, cuenta con dos atractivos declarados Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Nos referimos a su catedral y al Hôtel-Dieu Saint-Jacques. La catedral de Notre-Dame de Puy fue construida en el siglo XII en un esplendoroso estilo románico. Su Hôtel-Dieu Saint-Jacques es también del siglo XII y su función era la de albergar peregrinos. Y es que esta localidad forma parte de uno de los itinerarios seguidos para realizar el Camino de Santiago desde Francia. Y, si te gusta la Historia, puedes admirar Notre-Dame de France, una Virgen forjada con el metal de los cañones rusos que los franceses capturaron durante la épica Guerra de Crimea. Y, por supuesto, tampoco puedes perderte la capilla de Saint Michel d’Aiguilhe, erigida en lo alto de un escarpado promontorio.

Parque Natural Regional de los Volcanes
Cuando te hablábamos de Clermont-Ferrand mencionamos que su catedral está realizada en piedra volcánica. Y es que la región de Auvernia cuenta con una intensa historia geológica volcánica. De hecho, su Parque Natural Regional de los Volcanes es el más grande de Francia. Nada más y nada menos que 4 macizos volcánicos de los cuales el más alto, el Puy de Sancy, alcanza los 1886 metros. Un despliegue de paisajes increíbles en los que practicar senderismo y otro tipo de actividades al aire libre. ¡Tiene 400 hectáreas, por lo que las posibilidades son más que amplias!

Lago Chambon
Como ya has podido apreciar, Auvernia es naturaleza en estado puro. No podían faltar, en este sentido, los lagos. La región tiene muchos de ellos, siendo los más famosos el de Aubusson y el de Chambon. Nos detenemos en este último por su belleza y por su gran extensión. Y es que se trata de una extensión de agua de 60 hectáreas a nada más y nada menos que 850 metros sobre el nivel del mar. Mucho espacio, por tanto, para practicar deportes acuáticos como piragüismo, kayak, windsurf… Pero si lo que quieres es, simplemente, relajarte podrás hacerlo ya sea tumbándote en la orilla o dándote un baño. ¡Incluso pescando! Además, la naturaleza circundante, repleta de vegetación boscosa, asegura que las vistas serán espectaculares.

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