Si te fascina el Sudeste Asiático y buscas un destino exótico que aún no esté invadido por el turismo de masas, Laos es tu destino: este país aún tiene un turismo menos invasivo que otras naciones de la zona, como Tailandia, ha mantenido y conservado tradiciones ancestrales y una cultura aún auténtica e inmune a la occidentalización que sufren otros destinos de la región, una belleza natural sorprendente, un patrimonio artístico y arqueológico de considerable valor y unos precios accesibles para todos. Si es tu rollo, este artículo te interesa. Aunque si prefieres explorar el Sudeste Asiático de manera más convencional, aquí te dejamos nuestro artículo sobre qué ver y hacer en Tailandia.
Cómo llegar a Laos
Las conexiones desde España a Laos suelen estar operadas por aerolíneas como Qatar Airlines, Thai Airways, Vietnam Airlines o Etihad. Eso sí, la mayoría de vuelos hacen escala en otros puntos, normalmente en el mismo Sudeste Asiático. Las ciudades de partida de estos vuelos son, en su abrumadora mayoría, desde Madrid y Barcelona.
Dónde dormir en Laos
Olvídate de los confortables resorts tailandeses: Laos sigue siendo un país subdesarrollado en términos turísticos. Si bien esto lo hace, como ya se ha dicho, más auténtico que los países vecinos invadidos por el turismo de masas en los últimos años, también significa que la mayoría de los alojamientos son más bien esenciales. Pese a todo, en los últimos tiempos ha aumentado el número de hoteles que garantizan niveles de confort más similares a otros países con más desarrollo turístico.
Cómo moverse por Laos
El sistema de transporte en Laos es bastante caótico. En la ciudad, uno de los medios de transporte más populares, junto con la bicicleta, es el tuk-tuk, una especie de sidecar improvisado. El estado de las carreteras es bastante bueno en la mayor parte del país, y los autobuses y minibuses son el medio de transporte ideal para viajar por el interior. Si no, los más aventureros también pueden optar por alquilar un coche en Vietnam.

Qué ver y hacer en Laos
A continuación te mostramos qué ver en este país que aúna la herencia hinduista y budista, incluso con algún toque chino. Y todo rodeado por la exuberante naturaleza tropical.
La capital Vientiane
La caótica capital de Laos es una ciudad llena de encanto que ofrece monumentos y lugares de interés imperdibles: el Parque de Buda; Patuxay, el arco del triunfo laosiano; el mercado de Talat Sao y numerosos templos, entre ellos Pha That Luang, un complejo de templos que data del siglo XVI y es uno de los más bellos y famosos de Asia.

Las islas Si Phan Don
Literalmente «Cuatro mil islas»: son las Si Phan Don, un archipiélago de 4.000 islotes en el río Mekong, en la provincia de Champasak, en el extremo sur de Laos. Un oasis de paz y exotismo bucólico.

Los paisajes de Bolaven
En la parte oriental de la provincia de Champasak se extiende la meseta de Bolaven, un área de 50 kilómetros cuadrados, situada en la superficie de un volcán destruido por una erupción hace millones de años, a unos 1.000 metros de altitud. Este lugar ofrece paisajes impresionantes.

Las cataratas de Khone
No muy lejos de Bolaven se encuentra otro espectáculo de la naturaleza que no deben perderse los visitantes de Laos: las cataratas de Khone están consideradas entre las más bellas e impresionantes del mundo. No en vano son las cataratas más impresionantes del sudeste asiático, más por el caudal y la fuerza que no por su altura (21 metros en su caída máxima).

El «templo de la montaña» Vat Phou
Este impresionante templo jemer debe su nombre a que fue construido en la ladera oriental del monte Kao. Ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y presenta una curiosa transformación a lo largo de la historia. De haber sido construido originalmente como un templo hinduista dedicado al dios Shiva, su advocación cambió tanto que acabó siendo un templo budista theravada.

Los templos de Savannakhet
La segunda ciudad más grande de Laos recibe a los visitantes con una gran variedad de edificios religiosos, reflejo de la riqueza cultural y religiosa del país, entre los que destacan un importante templo budista del siglo XV, una mezquita, una iglesia católica y un templo chino.

Luang Prabang
Entre los lugares menos turísticos del país, pero que no hay que pasar por alto, se encuentra la antigua capital laosiana, Luang Prabang, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y que conserva maravillosos templos, que pueden visitarse en un ambiente relajante que regenera el espíritu. Puedes ver reflejada toda su ajetreada historia y herencia cultural, pues en sus calles podrás contemplar tanto templos budistas dorados como casas coloniales francesas. Y todo en vuelto por la extraordinaria naturaleza tropical del país.

IMG: iStock, Pixabay.
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