Los desplazamientos son parte esencial del viaje. Por esta razón, el procurarnos un desplazamiento cómodo puede marcar la diferencia y redondear la experiencia. Sin duda, si viajamos en avión, un elemento de gran importancia a la hora de asegurarse la comodidad es el asiento. Sin embargo, no siempre es tan fácil determinar qué asiento nos conviene más. Como en tantas cosas, dependerá de lo que estamos buscando. En este artículo te mostramos los elementos que debes tener en cuenta. Y para más información sobre cómo procurarse desplazamientos en avión confortables consulta nuestro artículo sobre cómo evitar a los pasajeros molestos en un avión.
Examinemos los pros y los contras de cada asiento
Examinar qué nos ofrece cada tipo de asiento puede ser una buena manera de comenzar. En este sentido, podemos evaluarlos en base a dos criterios: si el asiento se sitúa al lado de la ventanilla, al lado del pasillo y es el del medio. También su ubicación en el avión va a ser importante, pues no es lo mismo un asiento al principio del avión que al final. Vamos a ello.
¿Cerca de la ventanilla, del pasillo o en el medio?
Es una de las grandes preguntas. Decantarse por uno u otro va a depender de lo que estemos buscando. Pues si buscamos tranquilidad no será el mismo asiento que si buscamos accesibilidad al baño, por ejemplo.
- Asiento cerca de la ventanilla: La mejor opción si quieres un viaje “a tu bola”. Al estar cerca de la ventanilla podrás aislarte un poco más, incluso intentar echar un sueñecito al recostar la cabeza. Asimismo, si no te apetece la posibilidad de verte arrastrado a una conversación con otro pasajero, la ubicación cerca de la ventanilla puede ayudarte a escurrirte de viajeros parlanchines. Ahora bien, si eres una persona que necesita ir al baño con cierta frecuencia, es el menos indicado dado que tendrás que molestar cada vez que quieras ir.
- Asiento cerca del pasillo: Ofrece mayor movilidad y accesibilidad. Si eres de los que necesita visitar el baño de vez en cuando este es, sin duda el más cómodo. Asimismo la accesibilidad también es muy cómoda. No molestarás a casi nadie. También ofrece la posibilidad de que, si tienes las piernas largas, puedas estirarlas un poco mejor que si te sientas en los otros dos.
- Asiento del medio: Tal vez sea el que menos ventajas ofrece, dado que estarás en un sándwich. La movilidad será reducida, tendrás que molestar para salir al pasillo (aunque no tanto como si te sentaras en la ventanilla) y sentirás todo lo que hagan los otros dos pasajeros. Eso sí, puede ser útil si viajamos con un niño. Sentarlo entre los dos padres puede ayudar a no cargar uno solo con la atención al niño durante todo el vuelo.

¿Al principio, en el medio o al final del avión?
No todo se juega en la cercanía a la ventanilla o al asiento. La ubicación, ya sea al principio, en el medio, o al final del avión también tiene importancia. Lo vemos:
- Al principio del avión: Te ofrecen la comodidad de realizar un desembarco más rápido. Asimismo estás lejos de los motores por lo que sentirás menos ruidos. También serás de los primeros en recibir el servicio de comidas, aunque ese trajín de empleados disminuirá la tranquilidad. Asimismo, el coste de estos asientos suele ser el más elevado.
- En el medio del avión: Los pros de esta parte del avión es que te sitúas en la parte más estable, por lo que sentirás menos las turbulencias. También estarás a una distancia en la que los ruidos de los motores, atrás, y del personal, delante, no te molestarán tanto. Aunque valora que todo el que vaya al baño pasará por esa parte, así que la circulación puede llegar a ser elevada. Un punto positivo es que en la parte media del avión, donde se ubican las puertas de emergencia, puedes contar con más espacio para estirar las piernas, aunque es habitual que tengan un sistema de reclinación limitada para no interferir con los mecanismos de apertura de las puertas de emergencia.
- Al final del avión: Estarás más cerca de los motores, lo que significa ruido, pero también del baño (lo que puede ser un buen punto si necesitas ir con frecuencia). Asimismo, también serás de los últimos en recibir el servicio de comidas y también de los últimos en desembarcar. La parte positiva es que, en algunos vuelos no muy concurridos, en las últimas filas hay más asientos libres, por lo que es posible ir más ancho. Ahora bien, si eres sensible a los mareos o tienes miedo al volar, considera que la parte final del avión es la que más siente las turbulencias.

Cómo elegir el mejor asiento dependiendo de las circunstancias
Ya te hemos explicado los pros y los contras de cada asiento y de la fila en el que se encuentran. Otro criterio de elección puede ser priorizar qué es lo que quieres para tu viaje. A continuación te mostramos las prioridades más habituales de los pasajeros y, según lo analizado anteriormente, qué asiento puede convenir más.
- Tranquilidad y poco ruido: A lado de la ventanilla para evitar la circulación del pasillo y poder aislarte mejor de otros pasajeros. Si la fila está en el centro del avión mejor que mejor dado que es la parte más estable, aunque también ir al principio del avión puede solucionarte esa papeleta.
- Movilidad y rápida accesibilidad: Normalmente el mejor lugar es el asiento de al lado del pasillo. Podrás acceder a él e ir al baño molestando lo mínimo. Asimismo, si tienes las piernas largas, tienes más posibilidades de viajar con menos estrecheces que el pasajero del asiento medio y el de al lado de la ventanilla. Si tu asiento, además, está en las filas de las salidas de emergencia podrás contar con espacio extra para estirar las piernas.
- Eficiencia y calidad de servicios: Sentarse en la parte delantera del avión te asegurará un desembarque más eficiente y menos prolongado. Asimismo, serás de los primeros en disfrutar del servicio de comidas y tendrás mayor accesibilidad al personal del avión sin tener que levantarte.
- Evitar mareos y miedo a volar: Si tu prioridad es no marearte o no estar atacado de los nervios, entonces lo mejor es sentarse en la parte central del avión, cuanto más cerca de las alas. Es la parte más estable y la que menos siente las turbulencias.
- Necesidad de acceso al baño: Sin duda, un asiento cercano al pasillo en la parte trasera del avión. No molestarás cada vez que tengas que ir y tampoco tendrás que cruzar todo el avión para hacerlo.

Para terminar, te recordamos que la elección del mejor asiento es muy necesaria para vuelos largos donde la comodidad es clave. Elegir un buen asiento puede conllevar cargos en el precio de los billetes y tal vez para vuelos cortos, pueda asumirse cierta incomodidad. O al menos no una comodidad perfecta. ¡Tú eliges!
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