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El Magazine del Viajero
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Los mejores lugares para una desconexión completa y restaurativa.

Lo sabemos: nuestro día a día puede ser realmente agotador. Muy a menudo necesitamos de una desconexión radical y, por tanto, de un viaje. Sin embargo, muchas veces nos apetecen vacaciones relajantes, que nos alejen del ajetreo y la masificación y de esa obligación de ir corriendo para ver todo «lo que hay que ver». Es por ello que en este artículo te proponemos lugares relajantes y restaurativos, lejos del ruido, la agitación y del mundanal ruido. Por cierto, si quieres saber más sobre este tipo de destinos, también llamados Wellness, no te pierdas nuestro artículo sobre los mejores destinos termales del mundo.

Picos de Europa (Asturias)

Si buscas huir del asfalto y el tráfico de nuestras ciudades, pocos lugares mejores que los Picos de Europa, en Asturias. Y es que este macizo montañoso de la Cordillera Cantábrica es la mejor manera de desconectarse de nuestro día a día. Su impresionante naturaleza te sumergirá en un espacio donde el tiempo avanza de otra manera. Puedes enfocar tu visita como algo más contemplativo; por ejemplo, sólo para contemplar su exuberante naturaleza y poder divisar el mar desde las grandes alturas de esta cordillera.

En tu paseo, además, podrás acercarte a su impresionante biodiversidad, dado que los Picos de Europa cuenta con ilustres habitantes como rebecos, osos, lobos, nutrias, urogallos… Otro modo de sacarle todo el partido, si buscas un poco de actividad física que te libere tensiones, es practicar alguno de los variados deportes que este entorno te brinda: escalada, barranquismo, senderismo, terkking, espeleología… ¡Tú eliges!

Picos de Europa (Asturias)

Sa Calobra (Palma de Mallorca)

¿Por qué elegir entre playa o montaña si puedes tener las dos? En la cala de Sa Calobra, en el municipio mallorquín de Escorca, podrás encontrar la paz que andas buscando. Este municipio se encuentra en plena Sierra de Tramuntana, un espacio natural reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. ¿Hay algo mejor que sumergirse en la naturaleza y terminar tu recorrido con un reconfortante baño en una cala de ensueño?

Pues en Sa Calobra verás cumplidos tus sueños. Se trata de dos playas que se abren al mar flanqueadas por acantilados rocosos; un entorno notablemente virgen como demuestra el hecho de que, si quieres tumbonas y sombrillas, deberás llevarlas contigo. Eso sí, no olvides que para que tu experiencia sea lo más plena, reserves tus vuelos baratos a Mallorca para viajar entre abril y octubre, los meses en los que el tiempo será el más óptimo para un chapuzón en el Mediterráneo.

Cala Sa Calobra, en Mallorca

A Chavasqueira (Orense)

Un viaje de relax si lo que buscas es bienestar y aguas termales. En Orense se encuentran las conocidas como Pozas de A Chavasqueira, ubicadas en uno de los márgenes del río Miño. En ellas podrás sumergirte en aguas de 43 grados al aire libre. Una ocasión también de disfrutar del hermoso paisaje fluvial gallego.

Asimismo, también tendrás a tu disposición otros espacios para el relax más absoluto como, por ejemplo, zonas verdes para tumbarse. Por si fuera poco, llegar a esas es muy fácil: son fácilmente visitables tomando el transporte público desde el centro de Orense. Además, son gratis. ¿Qué más se puede pedir?

Termas la Chavasqueira (Orense)

Auvernia (Francia)

Auvernia es una región francesa que tal vez no sea de las más conocidas del país galo, aunque sin duda es una de las más hermosas. El hecho de que esta región, ubicada en el centro del país, no sea tan conocida te garantizará una experiencia turística alejada de ajetreo.

Auvernia se caracteriza por unos paisajes de ensueño y por localidades de un pintoresquismo irrepetible. Probablemente, lo más conocido de la región sea la calidad de sus aguas (de hecho, Vichy pertenece a esta región). Esta circunstancia, además de garantizarnos un buen trago refrescante, también nos proporcionará estaciones termales que vale mucho la pena conocer. Te recomendamos especialmente la estación termal de La Bourboule. Un lugar en el que podrás disfrutar de sus aguas curativas y, además, de una preciosa arquitectura que evoca la elegancia de la Belle Époque.

Auvernia (Francia)

Ouessant (Francia)

Un destino de relax único, dado que si quieres desconectar de la civilización, ¿hay una mejor manera que hacerlo yéndose a una isla bretona del antiguo Finisterre francés? Realmente no se trata de una isla, sino de un archipiélago, aunque sólo dos ínsulas están habitadas.

Por esa razón Ouessant no sólo te ofrecerá sentirte en un lugar lejos de todo, también te ofrecerá atractivos turísticos de gran calidad, como sus hermosos paisajes, sus vistas al mar, los pintorescos molinos y el imponente Faro de Nividic. Puedes acceder a ella en avión o en barco; de hecho se encuentra a 30 km de la punta de Saint Mathieu.

Ouessant, Bretaña (Francia)

Burdeos (Francia)

Pocas imágenes pueden representar mejor el relax absoluto que el tomarse una copa de vino mientras se contemplan extensiones verdes de frondosa naturaleza. Eso y mucho más te lo ofrece Burdeos, localidad francesa que, tratándose de vino, es la mejor opción para regar tu momento de descanso con los mejores caldos.

Como puedes imaginar, una región dominada por la producción de vino no puede sino contar con hermosas e hipnóticas extensiones de viñedos: nada más y nada menos que 100.000 hectáreas. Además, viajar a Burdeos puede ser una gran oportunidad para hacer un poco de turismo rural, sobre todo visitando localidades vinícolas de lo más pintorescas como, por ejemplo, Saint Émilion, Pomerot, Médoc y Graves.

Vino de Burdeos

Budapest (Hungría)

Budapest es otro de esos destinos de relax europeos que no puedes perderte. Aunque se trata de una capital de estado con más de un millón de habitantes, puedes huir de ese ajetreo visitando sus numerosas termas. Hay para todos los gustos: si buscas unas termas espectaculares (aunque algo masificadas) no te pierdas los baños Sechényi. Si, en cambio, buscas algo más intimista, siempre puedes recurrir a las termas Rudás, las cuales tienen un punto muy interesante: su complejo está rematado por una piscina desde la cual podrás disfrutar de unas vistas inigualables al Danubio. Y, en fin, si lo que buscas son unas termas que sean puro arte, entonces no puedes perderte los famosos baños Géllert.

Sin embargo, no es lo único que Budapest puede ofrecerte. La ciudad está repleta de una oferta de ocio musical que puede ser el comlemento perfecto para un auténtico viaje de relax.

Termas Gellért (Budapest)

 

Fotos: iStock.

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