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El Magazine del Viajero
  •   8 min lectura

Te mostramos qué hacer en una de las ciudades francesas más hermosas.

¡Bonjour! Situada en la confluencia del Saona y del Ródano, Lyon (Lugdunum en la época romana) es la tercera ciudad más grande de Francia. La urbe ha evolucionado a lo largo de los años aunque conservando la fuerte herencia de la época galo-romana, la Edad Media, la Revolución Industrial y la Resistencia. Conocida por los veraneantes por su gastronomía, sus famosos «bouchons» (restaurantes con comida local), su pintoresco casco antiguo, su basílica que domina la ciudad o su emblemático parque, es siempre un destino perfecto para conocer Francia alejándose de los consabidos tópicos. Déjate guiar para descubrir los lugares de interés y las cosas que hay que ver y hacer en Lyon. ¡Te prometemos que no te decepcionarás!

Viajar a Lyon

Si deseas viajar a Lyon desde España, puedes elegir el avión o el tren en función de tu ciudad de origen. 

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Desde cualquier otra ciudad 

1. Basilica Notre-Dame de Fourvière

Situada en la cima de la colina de Fourvière («la colina que reza»), la Basílica de Notre-Dame de Fourvière fue construida en homenaje a la Virgen María. De hecho, si vas allí durante el Festival de las Luces que tiene lugar a principios de diciembre podrás ver el mensaje «Gracias María» escrito con luces de neón. Es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Lyon. Desde un punto de vista arquitectónico la Basílica es para muchos más impresionante que la catedral, especialmente a causa de sus hermosas decoraciones interiores

Además, desde la explanada de la Basílica, se puede disfrutar de una vista excepcional de la ciudad. Con un poco de suerte, si el tiempo y la visibilidad lo permiten, puedes incluso ver los Alpes.  

Nuestro consejo: Puedes bajar por una calle llamada “montée Saint Barthélemy” (cuidado: muchas escaleras) si prefieres no tomar el mismo camino de ida y vuelta. Pasarás por lo que los lioneses llaman la «Torre Eiffel de Lyon», que realmente es una antena de telecomunicaciones pero que guarda cierta similitud con el emblemático monumento de París. 

2. Teatro Galo-Romano

Lyon era la capital de la Galia romana, lo que explica los números restos que se encuentran en toda la ciudad. Aunque, naturalmente, no presenta los vestigios antiguos de Roma sí que posee un surtido conjunto de restos arqueológicos. Justo debajo de la Basílica, se puede visitar el antiguo teatro galo-romano, cuyo acceso es gratis y desde el que puedes disfrutar de una hermosa vista de la ciudad. 

Un pequeño apunte histórico: se trata del teatro galo-romano más antiguo de Francia. De hecho, todavía se utiliza durante las Nuits de Fourvières, un evento anual con conciertos y espectáculos.

Nuestro consejo: La mejor manera de llegar al teatro es con el funicular de Saint-Jean. También se puede llegar a pie pasando por la Montée du Gourguillon.

3. Presqu’île

La Presqu’île, que incluye el 1er y 2do distrito de la ciudad, es una visita obligada si vienes a Lyon. Allí podras admirar, entre muchos otros, los siguientes lugares:

  • La place des Terreaux con la famosa fuente de Bartholdi 
  • El Palacio de Bellas Artes
  • El Ayuntamiento
  • La Ópera 
  • La Rue Mercière, famosa por sus restaurantes 
  • El Hôtel-Dieu, cuya renovación se terminó hace poco
  • Iglesia de Saint-Nizier  
  • Place des Jacobins 
  • El Teatro de los Celestinos
  • Rue de la République 

De todas formas, ¡tienes mucho por hacer! No dudes en caminar y déjate llevar por la atmósfera del centro de la ciudad. Te recomendamos que lo hagas a pie para poderte imbuir de la vida de la ciudad. De lo contrario, podrías perderte lo más importante.  

Nuestro consejo: No dudes en apuntar lo que quieras ver en un mapa o en tu aplicación GPS favorita. En caso contrario, podrías perderte algunos de los monumentos que te ofrece esta ciudad. 

4. Vieux Lyon

Déjate enamorar por el Viejo Lyon y sus calles empedradas, sus tiendas de delicias tradicionales lionesa como el praliné, las quenelles y muchos otras. Este distrito es uno de los más populares entre los turistas, pero ello no debe disuadirte para visitarlo. Sería una pena que te perdieras la Catedral de Saint-Jean (cuya renovación interior se terminó recientemente), la calle Saint-Jean con sus numerosos bouchons (restaurantes típicos de Lyon) o el teatro Guignols. 

También podrás caminar a través de diferentes traboules (pasillos estrechos para moverte en la ciudad sin usar las calles) que empiezan o terminan en el Vieux-Lyon.  

Nuestro consejo: Para que la visita sea lo más óptima, completa y tranquila posible, lo mejor es ponerse en marcha a una hora temprana por la mañana.

5. Croix-Rousse

La segunda colina de Lyon, la Croix-Rousse o «colina que trabaja» era la sede principal de la industria de la seda lionesa, donde trabajaban los canuts (apodo para los trabajadores de la industria de la seda). Es ahora uno de los distritos más dinámicos de la ciudad, con muchos lugares por visitar como, por ejemplo, los siguientes:

  • La Place Carnot desde la cual se puede tomar una traboule que te llevará directamente a la estación de metro de Croix-Paquet,
  • La Place du Gros Caillou, dónde, como su nombre indica, encontrarás… ¡una gran piedra del cuaternario! Además, desde allí podrás disfrutar de bonitas vistas del Mont Blanc.
  • La Montée de la Grande Côte
  • El Jardín de las Plantas 
  • Numerosos teatros 

Nuestro consejo: Si subes a pie, la traboule o la montée de la grande côte son las formas más rápidas de llegar a la cima de esta colina. De lo contrario, usa el metro C desde el Opera.  

6. Muro de los lioneses

El muro de los lioneses (Mur des Lyonnais), situado entre la Place des Terreaux y la Place Saint-Paul, te sumergirá en la historia de las personalidades más famosas de Lyon, como Antoine de Saint Exupéry (el autor del inmortal El Principito), Paul Bocuse o los hermanos Lumière. ¡Una visita obligada si quieres conocer a fondo el centro de la ciudad!

Nuestro consejo: Si te pierdes entre tanto lionés ilustre, podrás identificarlos gracias a las leyendas con sus nombres.

7. Muro de los Canuts

Otro muro que no puedes dejar de lado es él de los canuts (Mur des Canuts), situado en el Boulevard des canuts en la colina de la Croix-Rousse. Incluye menos historia que el Muro de los lioneses, ¡pero vale la pena!

Nuestro consejo: no dudes en pasar por debajo del muro, donde podrás tener una explicación de su origen, desde principios de los años 90 hasta hoy. De hecho, se ha actualizado varias veces para reflejar los cambios producidos en la sociedad lionesa. 

8. Los muelles de los ríos Ródano y Saona

Los muelles se han mejorado a lo largo de los años para que los habitantes de Lyon puedan recorrerlos en bicicleta o caminando sin ningún tipo de problema.  

Los muelles del Ródano son más antiguos y más espaciosos. Están equipados con carriles específicos para bicicletas y peatones, para que la convivencia entre todo el mundo sea total. Los muelles del Saona, que son más nuevos, son más estrechos y no siempre se permite el paso de las bicicletas (atención a la señalización). 

Nuestro consejo: Si el tiempo lo permite, ve a tomar una copa en los muelles del Ródano para disfrutar de una de las barcazas entre Hôtel de Ville y Bellecour.

9. Place Carnot

La Place Carnot no es una visita obligada, excepto en diciembre, época en la que abre el mercado de Navidad. Allí encontrarás de todo: decoraciones, productos artesanales, especialidades culinarias nacionales y locales… ¡y todo en un lugar con un ambiente acogedor y muy navideño!  

Nuestro consejo: Si visitas Lyon en diciembre, ¡no te pierdas su mítico vino caliente! 

10. Halles Paul Bocuse

Paul Bocuse es considerado como el padre de la gastronomía lionesa (o incluso francesa), ¡lo cual no es poca cosa! Esa es la razón por la que este exuberante mercado fue rebautizado con su nombre. Si deseas descubrir la vitrina de la gastronomía lionesa en busca de un plato excepcional, no dudes en dar una vuelta por allí. Encontrarás de todo: carnes, vinos, ostras, pescado, deliciosos quesos… ¡de todo!

11. Parque de la Tête d’Or

A 20 minutos a pie del Ayuntamiento, el parque de la Tête d’Or (en castellano, «arque de la cabeza de oro») permite tomar un poco de aire fresco. Es un enorme parque (nada más y nada menos que con 4 km de circunferencia) que alberga un zoológico, un jardín botánico, una rosaleda y un lago donde se puede montar en un barco de pedal. 

Nuestro consejo: Este parque es una visita especialmente recomendada si viajas a Lyon con la familia.

12. Musée des Confluences

Imposible no ver el Museo de las Confluencias desde la autopista cuando llegas desde el sur. Este edificio, cuya extravagante arquitectura, es todavía objeto de debate, alberga algunas magníficas obras de arte contemporáneo que no debes perderte. Una visita perfecta si eres un cultureta.

Nuestro consejo: Es aconsejable que te desplaces en tranvía o en bicicleta, caminar desde el centro de la ciudad puede llevarte un poco de tiempo. 

13. Gastronomía

La gastronomía de Lyon no te decepcionará. Sus delicias estrella son las quenelles, las tartas praliné o tabliers de sapeur, pero hay mucho, mucho más por descubrir. Lo mejor es dejarte caer por un bouchon para hacerte una idea.

Nuestro consejo: Si tuviéramos que recomendar sólo restaurante, sería el Musée, situado detrás de la Iglesia Saint-Nizier. Advertencia: es imposible (a menos que tengas suerte) comer allí sin una reserva. 

Visitar Lyon: Ficha práctica 

¿Cuándo ir?

La primavera y el verano son sin duda las mejores temporadas para visitar Lyon. La ciudad es conocida nacionalmente por el Festival de las Luces que tiene lugar el 8 de diciembre. Sin embargo, como es natural, no sólo vale la pena ir en diciembre por lo que puedes visitar sin ningún problema durante todo el año. 

La afluencia de turistas decae notablemente a partir de septiembre, aunque conviene tener en cuenta que algunas actividades son más interesantes cuando las temperaturas son más altas. Por ejemplo, el Parque de la Tête d’Or luce más hermoso y encantador con el buen tiempo, especialmente en primavera y verano. 

¿Dónde dormir en Lyon ?

La capital de Lyon no es tan turística como París, pero los precios de algunos hoteles de Lyon pueden llegar a ser bastante altos, especialmente en el centro de la ciudad. Te brindamos nuestra selección de barrios según tus gustos: 

  • Presqu’île: El centro de la ciudad con la Place des Terreaux, el Ayuntamiento o la Ópera. Por lo general hay pocos hoteles disponibles y los precios son bastante altos. 
  • Viejo Lyon: El distrito histórico en el que puedes contemplar la magnífica catedral de Saint-Jean. Tan interesante que se ha convertido inevitablemente en un barrio bastante turístico. Además, sus calles empedradas pueden impedir que algunas personas con movilidad reducida se muevan con facilidad. 
  • Croix-Rousse: Distrito ubicado en la colina del mismo nombre, ideal si te gustan los miradores. Punto a favor: está muy bien comunicado con el metro C y las diferentes líneas de autobús que pasan por la plaza del Gros Caillou. 
  • Part-Dieu: Un barrio sin gran interés turístico (es el barrio de negocios) pero ideal si quieres estar cerca de la estación de tren. 
  • Vaise: Área un poco más alejada del centro, es, en cambio, ideal si te gusta la bicicleta, ya que puedes llegar al centro de la ciudad desde tu hotel recorriendo la ribera del río. 

¿Cómo alquilar un coche en Lyon ?

Como generalmente recomendamos, no hay necesidad de alquilar un coche en Lyon si sólo quieres visitar la ciudad. El transporte público (TCL) funciona muy bien y es eficiente. Además, la ciudad no es tan grande como París y no deberías pasar más de media hora para llegar a tu destino desde cualquier zona de la ciudad. 

Sin embargo, si te apetece visitar los Montes de Lyon, Saint-Etienne o Clermont-Ferrand, no dudes en hacerlo. Ten en cuenta que, si bien es fácil aparcar en ciertos distritos como el de Saint-Just, la tarea se vuelve más delicada en el centro de la ciudad, por lo que probablemente tendrás que optar por un aparcamiento de pago. En cualquier caso, no recomendamos el uso de automóviles en el centro, ya que el número de carriles asignados a los automóviles ha disminuido drásticamente durante los últimos años. 

¿Cómo moverse por Lyon?

Hay varias opciones disponibles:

  • Desplazarse a pie si la ubicación de tu alojamiento lo permite. No necesitarás usar el transporte público más que en contadas ocasiones si tu estancia es corta.
  • Transporte público. Un pequeño consejo: recuerda comprar billetes en una estación de metro o de tranvía ya que los billetes son más caros si los compras en un bus. Esta medida, que se aplica desde hace muchos años en Lyon, tiene como objetivo descongestionar la subida de los pasajeros en los autobuses. 
  • ¿Eres un entusiasta del ciclismo? Puedes comprar una tarjeta Vélov’ (bicicleta de libre servicio) para un día o una semana. ¡Y a rodar! 

 

Y tú, ¿con qué empezarías entre los «imprescindibles» de Lyon? 🙂

 


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