Alemania es una de las mecas indiscutibles de todo melómano. Incluso para los amantes de la ópera, pues el país germano cuenta con una nómina de compositores e intérpretes de primerísimo nivel. ¡Y es que no todo son italianos! En este artículo te damos una vuelta por los teatros de ópera más bonitos de Alemania para que descubras el país más allá de los tópicos y de las consabidas atracciones turísticas que todos conocemos ya. Te planteamos pues una lista en la que hemos empleado criterios, tanto de belleza arquitectónica como de calidad musical para que puedas asistir a una función de calidad. En caso de que quieras seguir explorando te dejamos nuestros artículos sobre los teatros de ópera más bonitos del mundo, los teatros de ópera más bonitos de Italia y los teatros de ópera más bonitos de España.
Teatro Nacional de Múnich
La Bayerische Staatsoper es un emblema de la ciudad. Y es que su arquitectura es de los edificios más destacados y hermosos que puedas ver en la capital bávara. Construido a principios del siglo XIX en un flamante estilo neoclásico, lo que podemos ver hoy es fruto de una restauración bastante exhaustiva (pues el edificio resultó extremadamente dañado en la Segunda Guerra Mundial). Pero más allá de lo arquitectónico, el teatro constituye uno de los hitos de la ópera alemana. Entre sus muros se estrenaron obras que son parte imprescindible del repertorio operístico y que supusieron auténticos hitos en la historia de la música alemana. Nos referimos, por ejemplo, a algunas óperas de Richard Wagner y de Richard Strauss. Un acervo que, sin duda, conserva a día de hoy brindando funciones de gran calidad.

Teatro de Ópera de Bayreuth
Y ya que mencionamos a Richard Wagner, hemos de desplazarnos a la fuerza a Bayreuth, su Meca indiscutible. Fue en esta pequeña localidad bávara donde el compositor alemán culminó uno de sus logros más increíbles: construirse un teatro propio destinado, primero, a estrenar su colosal tetralogía de óperas El anillo del nibelungo y, segundo, a acoger en lo sucesivo y en exclusividad funciones de sus óperas. De hecho, durante muchos años sólo se podía asistir en este teatro a las representaciones de su última ópera, Parsifal. ¡Como ves, hablar de Meca de los wagnerianos no es, en absoluto, hacerlo en sentido figurado! Por lo demás, este teatro de ópera es también un hito en el diseño de teatros de estas características. Pues fue aquí donde por primera vez se construyó un foso para la orquesta que impedía su visibilidad. De este modo, la música parecía que emergía de las profundidades y se expandía por la sala como un perfume. Asistir a este teatro es posible, sobre todo porque cada año, en verano, tiene lugar el famoso Festival de Bayreuth. Un evento ineludible para los amantes de la ópera y que es todo un escaparate de la jet alemana y mundial.

Semperoper
Nos vamos a la ciudad sajona de Dresde. Estamos ante un teatro de ópera tan majestuoso que el nombre con el que hoy le denominamos es, ni más ni menos, que el apellido de su arquitecto, Gottfried Semper. Construido a mediados del siglo XIX en un espléndido estilo neobarroco es, sin duda, uno de los teatros más esplendorosos del país y del mundo. Además, su ubicación, cerca del río Elba, aumenta su belleza (y lo convierte en “carne de Instagram”). Pero lo mejor está en su interior: una enorme sala de representaciones repleta de detalles artísticos y materiales excelsos. Sin duda un ejemplo más de por qué Dresde fue denominada como la “Florencia del Elba”. Desgraciadamente, la Segunda Guerra Mundial la redujo a cenizas en uno de los bombardeos más terroríficos de la contienda. Hoy, el Semperoper, totalmente reconstruido sigue alzándose majestuoso y brindando a los melómanos funciones de gran calidad. ¡Toda una historia de muerte y resurrección!

Staatsoper Unter der Linden
El “Teatro de Ópera bajo los tilos” revela de inmediato su ubicación: la famosa avenida Unter der Linden de Berlín que conduce directamente a la Puerta de Brandemburgo. Se trata de un edificio neoclásico y coqueto construido a mediados del siglo XVIII a instancias de, nada más y nada menos, que Federico II el Grande. Desde entonces ha sido uno de los teatros de ópera de referencia de Alemania. Allí trabajaron y estrenaron sus obras compositores de la talla de Mendelssohn y Richard Strauss. Y ha estado bajo la dirección de batutas de la relevancia de Klemperer, Zemlinsky o Erich Kleiber. Ahora es cuando volvemos a mencionar que… ¡lo que ves hoy es una reconstrucción! En efecto, el teatro, como buena parte de Berlín, no se salvó de la destrucción de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, vale mucho la pena contemplarlo y, ya que estamos, entrar para asistir a una de sus funciones.

Ópera Estatal de Stuttgart
Terminamos la lista con uno de los pocos teatros importantes de Alemania que podemos ver tal cual fue construido. Sin reconstrucciones ni nada parecido, dado que se libró de la destrucción de la Segunda Guerra Mundial. Aunque parece muy clásico, fue construido en las primeras décadas del siglo XX, lo cual le confiere un aspecto más austero que otros teatros alemanes. A lo largo de su historia ha sido el lugar de estreno de obras de compositores alemanes de la relevancia de Carl Orff o Hans Werner Henze. Como puedes observar, este teatro de ópera se decanta por apostar fuerte por la ópera contemporánea. Así que si te te gusta este tipo de repertorio o quieres conocerlo en todo su esplendor con magníficas interpretaciones, la Ópera Estatal de Stuttgart es tu sitio.

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