Es una de las actividades más sensacionales para hacer en un viaje, no sólo porque pone a prueba tus límites, sino también porque ofrece vistas normalmente inaccesibles. Hoy te llevamos a recorrer las vías ferratas más espectaculares del mundo, fabulosos recorridos aéreos enclavados en el corazón de imponentes paisajes. Suspendido en la ladera de un acantilado, con el vacío bajo sus pies, descubrirás paisajes increíbles vistos desde arriba. De China a Suiza, pasando por Malasia y España, hemos seleccionado cinco rutas que ampliarán los límites de tus futuras excursiones verticales. Sigue la guía… aunque si buscas algo más cercano, siempre puedes echarle un vistazo a las vías ferratas más impresionantes de Europa.
1. El sendero de la muerte de Hua Shan, en China
Se trata de una de las rutas más vertiginosas del mundo. El sendero de la muerte de la montaña Hua Shan se encuentra en una de las cinco montañas sagradas de China. A 2.150 metros de altitud, el monte Hua Shan ha sido durante siglos lugar de peregrinación de monjes budistas y taoístas. La montaña está formada por cinco picos principales, incluido el Pico Sur (Luoyan), donde se encuentra el famoso «Sendero de la Muerte». Se trata de un estrecho pasadizo hecho de tablones de madera fijados a la pared rocosa. Con apenas 30 centímetros de ancho, este vertiginoso sendero domina una profunda sima, pero revela una impresionante vista de los alrededores… ¡para quienes se atrevan a mirar hacia abajo!
Aunque se considera una de las vías ferratas más peligrosas del mundo, afortunadamente se han tomado medidas de seguridad: se han fijado cadenas a la pared para facilitar el avance y evitar caídas. Se puede alquilar un arnés para engancharse a las cadenas, pero hay que tener en cuenta que el sistema es aún muy rudimentario…

2. Vía ferrata del monte Kinabalu, Malasia
Situada en el estado de Sanah, en Borneo, la vía ferrata del monte Kinabalu está enclavada en las paredes rocosas del monte Kinabalu, el pico más alto de Malasia, con 4.095 metros, ¡lo que la convierte en la vía ferrata más alta del mundo! Accesible tanto para principiantes como para escaladores experimentados, ofrece dos rutas diferentes:
- Caminar por la Torq, ideal para principiantes. Comienza a 3.520 metros de altitud e incluye divertidas secciones como puentes de monos, escaleras y una tirolina. Se tarda entre 2 y 3 horas en completarla.
- El circuito Low’s Peak, más exigente, comienza a 3.776 metros y se completa en 4 ó 5 horas. El esfuerzo se ve recompensado con suntuosas vistas panorámicas de los picos circundantes.
La ascensión comienza con una clásica caminata hasta la cumbre del Low’s Peak al amanecer. A continuación tendrás que descender para llegar a la vía ferrata. El equipo de seguridad te proporciona in situ, y la actividad está supervisada por guías. Asegúrate de reservar con antelación: las plazas son limitadas.

3. Baumes Corcades en España
Situada en Centelles, a una hora al norte de Barcelona, la vía ferrata Baumes Corcades es una de las más populares de Cataluña. Clasificada K4 (dificultad de moderada a alta), tiene unos 4,5 km de longitud y 330 metros de altura, y está dividida en tres tramos:
- Tramo 1: el mejor para familiarizarse con el material y las técnicas. Este tramo relativamente sencillo permite ganar altura rápidamente mientras se disfruta de las primeras vistas panorámicas.
- Tramo 2: más técnico e impresionante, incluye el famoso puente nepalí de 68 metros de largo suspendido sobre el vacío. Es el punto culminante de la ruta y pondrá a prueba tu equilibrio.
- Tramo 3: la última etapa es la más aérea y, sin duda, la más exigente. Comienza con una escalera metálica y continúa en el aire antes de alcanzar la cima del Puig Sagordi.
En el lugar, los guías proporcionan todo el equipo necesario (casco, arnés, cuerdas de seguridad) y garantizan la seguridad durante toda la actividad. Calcula entre 3h30 y 5h, dependiendo del nivel del grupo, y evita las horas punta, que pueden provocar atascos en la ruta.

4. Vía Ferrata des Rochers de Naye en Suiza
Situada por encima de Montreux, en Suiza, la Via Ferrata des Rochers de Naye ofrece impresionantes vistas del lago Lemán y los Alpes. Atención: se trata de una ruta exigente, clasificada K5+ (escala de Hüsler) y de 600 metros de longitud, con un desnivel de 160 metros. Prevea alrededor de 1h30 para el recorrido.
El inicio es selectivo, con un espolón vertical de 50 metros. Pronto se pasa a tramos técnicos con salientes que requerirán toda tu fuerza y resistencia.
Atención: el último tramo (muy difícil) está cerrado del 1 de mayo al 1 de julio para permitir la nidificación de las aves.
Se trata de una vía ferrata reservada a escaladores experimentados en excelente condición física. Evidentemente, es imprescindible llevar equipo completo (se puede alquilar en la estación de Glion).

5. Vía Ferrata Caminito del Rey en España
Situada en la provincia de Málaga, en Andalucía, esta vía suspendida fue conocida en su día como una de las más peligrosas del mundo. Pero recientemente se ha reformado por completo para convertirse en una de las vías ferratas imprescindibles de España. Construido entre 1901 y 1905, el Caminito del Rey servía de paso a los trabajadores encargados del mantenimiento de las presas hidroeléctricas de El Chorro y Gaitanejo. En 1921, el rey Alfonso XIII utilizó la ruta para inaugurar la presa del Conde de Guadalhorce, de ahí su nombre: el «Caminito del Rey».
El Caminito del Rey tiene 7,7 km de longitud, incluidos 3 km de pasarelas suspendidas, y se eleva hasta 100 metros sobre el vacío. Hay que prever entre 3 y 4 horas para realizar todo el recorrido, que incluye el cruce de los impresionantes desfiladeros del Gaitanejo y de los Gaitanes. Lo más destacado de la actividad: cruzar un puente colgante de 105 metros de altura, un balcón acristalado para los más aventureros, y la «playa de los fósiles», ¡donde se pueden ver huellas que datan del Jurásico! Si necesitas más información, en nuestra guía para visitar el Caminito del Rey encontrarás todo lo que necesitas.

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