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El Magazine del Viajero
  •   3 min lectura

Viajar con un bebé suele ser una gran aventura. Y evitar imprevistos, lo mejor es organizarse bien de antemano. El traslado al aeropuerto, las condiciones del viaje, el trayecto a bordo, el equipaje… Te lo contamos todo para que volar con el bebé sea una experiencia agradable, ¡o al menos vivible! Y si ya te has decidido a volar con tu pequeño, te aconsejamos nuestro artículo sobre los mejores destinos para viajar con bebés.

Condiciones para viajar con un bebé

Técnicamente, un recién nacido puede volar a partir de la semana de vida, pero los profesionales de la salud recomiendan esperar hasta un mes después del nacimiento para tomar un vuelo de larga distancia. Desde el punto de vista de los trámites, los requisitos de viaje de un bebé son los mismos que los de un adulto. Tu pequeño necesitará un documento de identidad o pasaporte y, en ocasiones, incluso un visado para viajar contigo.

Te recomendamos que cierres una cita con tu médico o pediatra uno o dos días antes del vuelo para que revise los oídos de tu hijo. En caso de una infección de oído o un resfriado grave, se desaconseja viajar con el bebé, ya que podría dañar los tímpanos.

Viajando con un bebé

Cómo organizar el equipaje de mano de su bebé

Aunque tu bebé no tenga un asiento a su nombre (a no ser que le reserves uno y le instales una sillita homologada), se le considera un pasajero de pleno derecho y, por tanto, tiene derecho a su propio equipaje de mano. En el interior, no olvides :

  • Su manta
  • Varios biberones si el bebé no es amamantado
  • Una o dos botellas de agua
  • Un babero
  • Unos cuantos juguetes tranquilos
  • Varios pañales 
  • Toallitas o almohadillas de algodón
  • Un pijama cálido
  • Una manta o saco de dormir
  • Purés y compotas si el bebé ha empezado a diversificar
  • Medicación si es necesario

Equipaje de un bebé

Atravesar el aeropuerto

La mayoría de los aeropuertos ofrecen multitud de servicios para los bebés: zonas para cambiar pañales, préstamo de cochecitos, colas prioritarias para acceder a la aduana y a la seguridad, etc. En general, todo se hace para facilitar la vida a los padres. Y no te preocupes por el límite de 100 ml de líquidos que se llevan en la cabina: los agentes de seguridad tienen instrucciones de aceptar botellas, purés y agua embotellada según sea necesario durante el vuelo. 

Cuando llegues a la puerta de embarque, prepárate, ya que serás el primero en entrar en el avión. Esto te dará tiempo para instalarte cómodamente y te permitirá tener espacio suficiente para guardar el equipaje antes de que se instalen los demás pasajeros.

En el aeropuerto con un bebé

Consejos y trucos a bordo del avión 

Si tu bebé mide menos de 70 centímetros y pesa menos de 10 kg (estas cifras pueden variar según la compañía aérea), tienes derecho a reservar un asiento con cuna. Estos asientos son muy prácticos, especialmente para los vuelos de larga distancia y nocturnos.

Durante el despegue y el aterrizaje, ayuda a tu bebé a tragar para que pueda gestionar mejor los cambios de presión en los oídos. Esto puede hacerse dándole al bebé un chupete, el pecho o un biberón con agua.

Para mantener al bebé ocupado durante todo el vuelo, entre dos siestas, dale juguetes nuevos que has mantenido en secreto hasta ahora. No hay mejor manera de evitar las largas rachas de llanto y las miradas de desaprobación de los demás pasajeros que suelen acompañarlas.

Bebé a bordo de un avión

 


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