El Magazine del Viajero icon
El Magazine del Viajero
  •   3 min lectura

Te acercamos a uno de los monumentos más extraordinarios de la Historia.

Nacida de la voluntad de proteger el territorio chino de las invasiones bárbaras, la Gran Muralla China es sin duda una de las obras humanas más fascinantes, con sus 6.700 km que se extienden desde el Mar Amarillo, al este, hasta el desierto de Gobi, al oeste. Si ya tienes claro que vas a reservar unos vuelos baratos a China, para visitarla, te aconsejamos que sigas leyendo: te brindaremos claves para que tu experiencia sea todavía más grandiosa.

La Gran Muralla China: lo que hay que saber

Ya en el siglo V a.C., los señores locales construyeron pequeñas murallas para protegerse de las incursiones de los mongoles o manchúes. No fue hasta el siglo III a.C. cuando el primer emperador de China Qin Shi Huangdi decidió proteger todo su imperio con una gigantesca línea de fortificaciones que incluía 15.000 torres y 25.000 fuertes. El proyecto movilizó a miles de soldados, campesinos y convictos. Incapaz de contener las hordas de Gengis Khan y luego de Qubilai Khan, la muralla fue restaurada por los Ming entre los siglos XIV y XVI. Es esta última la que visitamos hoy.

Gran Muralla China

Desde Pekín, se han restaurado y acondicionado para el turismo varios puntos de la muralla, como los lugares de Badaling (a 70 km de Pekín), Mutianyu, (a 100 km) y Simatai (a 110 km). La mayoría de los hoteles de Pekín ofrecen excursiones, a menudo a Badaling, que es el tramo más conveniente si se dispone de poco tiempo. Ofrece una de las vistas más hermosas de la Gran Muralla, cuyas torres de vigilancia y escaleras se alinean en las colinas circundantes: el sitio es magnífico, especialmente en invierno, cuando la nieve cubre los edificios y la vegetación.

Gran Muralla China bajo la nieve

Para los que deseen salirse de los caminos trillados, lejos de las tiendas turísticas y los restaurantes poco auténticos, Simatai ofrece un entorno sorprendente. En esta parte de la muralla, encaramada en la cresta de las montañas, a veces es necesario utilizar los brazos para subir las escaleras que a veces superan los sesenta grados de inclinación. ¡Los menos valientes pueden subir en el teleférico, mientras que los amantes de las emociones fuertes pueden hacer el descenso sobre el lago, a través de un cable al que se está atado con un arnés!

La mayoría de las excursiones salen por la mañana, incluyen el almuerzo en el lugar y regresan a primera hora de la tarde. También puede pedir a su hotel que le reserve un taxi, que le esperará durante varias horas.

Las secciones de la Gran Muralla China

Lo que muchos no saben es que la muralla cuenta con 4 secciones diferentes construidas por cuatro emperadores diferentes, cada cual respondiendo a diferentes necesidades de proteger a China. El muro de protección se extiende a lo largo de montañas, praderas, desiertos semiáridos, mesetas e incluso dunas de arenas del desierto mongol de Tengger.

  • Mutianyu: Mucho menos concurrida que Badaling, es un lugar perfecto desde el que tomar fotos sin estar rodeado por cientos de turistas. Se puede llegar por escaleras, en taxi o en telesilla.
  • Huanghuacheng: La parte mejor construida con diferencia, tan bien construida, que, como es habitual, costó la cabeza al arquitecto.
  • Simantai: Aunque está cerrada, es posible acampar en su entorno y hacer una ruta más interesante. La caminata desde Simantai hasta Jinshanling es de unos 10 km.
  • Jiankou: La mayoría de las famosas fotos de la Gran Muralla son de este área. La “Torre de Nueve Ojos” supuso un icono muy destacado en las antiguas guerras. El llamado “nudo de Beijing” también vale mucho la pena: es donde las tres partes del muro se encuentran y parten en todas direcciones.

Gran Muralla China

Fotos: iStock

¡Encuentra con Liligo los mejores vuelos para tu próximo viaje!


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

footer logo
Hecho con para ti