Te mostramos todo lo que ver en Escocia… ¡incluido el famoso monstruo del lago!
Tierra de mitos y leyendas, Escocia es uno de los pocos territorios del mundo en los que se unen una naturaleza cruda y salvaje, una cultura casi mística y una historia rica y antigua. Los amantes de los espacios abiertos, los paisajes verdes, el mar embravecido y los pubs animados, tienen en escocia una segunda patria. ¡No exageramos! Te lo descubrimos a continuación.
1. Descubrir la “cultura de los pubs” en Edimburgo
La capital de Escocia tiene multitud de pubs que comienzan a animarse ya desde la tarde. Muchos de ellos tienen una historia singular: la “Casa del Elefante” donde la escritoria JK Rowling escribió en parte Harry Potter, el “Royal Dick”, ubicado en un antiguo hospital veterinario donde se puede disfrutar de una ginebra de barril… ¿Sólo eso? ¡Para nada! También podrás conocer otros interesantes pubs como “La Cúpula” y su suntuosa decoración, o las “Palmas del Paraíso”, único para disfrutar de una cerveza en un ambiente único y una decoración ecléctica basada en plantas tropicales, muebles de época y decoración barroca.
2. Cazar auroras boreales
No hay necesidad de viajar hasta las regiones más septentrionales del planeta para presenciar el magnífico espectáculo de las auroras boreales. El norte de Escocia está situado a la misma latitud que partes de Noruega y Alaska, lo que significa que se puede ver fácilmente la aurora boreal en otoño o invierno. Eso sí, para multiplicar tus posibilidades, te aconsejamos que te dirijas a los puntos de observación más famosos del territorio como los Cairngorms, Shetland o el Galloway Forest Park, famoso por su fabuloso cielo estrellado.
3. Conocer al monstruo del Lago Ness
Sería impensable viajar a Escocia sin pasar por el mítico Lago Ness y su misterioso habitante: Nessie. Fuente de muchas leyendas, el segundo lago más grande de Escocia, perdido en el corazón de las Highlands, revela grandiosos espacios naturales repletos de praderas infinitas, valles boscosos, bosques impenetrables y páramos. En los alrededores, numerosos castillos como el de Cawdor y el de Urquhart introducen un toque todavía más legendario y evocador si cabe. En cuanto al famoso monstruo, no te podemos garantizar que lo vayas a ver… ¡pero todo es intentarlo!
4. Subir al punto más alto del Reino Unido
Es en Escocia donde se encuentra el Ben Nevis, el punto más alto del Reino Unido, situado a 1.344 metros sobre el nivel del mar. Cada año miles de excursionistas vienen a verse las caras con sus escarpados flancos y disfrutar de las impresionantes vistas de toda la región. El viaje a pie de ida y vuelta puede durar 7 horas; un esfuerzo considerable pero que vale muchísimo la pena: sumergirse en sus prístinos paisajes, asomarse al techo de Gran Bretaña y observar los valles y lagos es una experiencia simplemente extraordinaria.
5. Visita una destilería de whisky
Seguramente no te descubrimos nada nuevo si decimos que Escocia es la tierra del whisky. Los amantes de esta bebida pueden visitar fácilmente una destilería para descubrir todos los secretos de la elaboración de la bebida nacional. Para ello, le aconsejamos que visites Speyside, la gran región del whisky del país. Allí, varias docenas de destilerías abren sus puertas a los curiosos con una visita a la fábrica, una muestra del proceso de fabricación y, por supuesto, la degustación. Entre nuestras destilerías favoritas, y que te recomendamos encarecidamente, se encuentran la destilería de Aberlour, la destilería de Glenfiddich y la destilería de Cardhu.