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El Magazine del Viajero
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Situada en el corazón del Mediterráneo, en la encrucijada de varias civilizaciones, Sicilia es sin duda uno de los mayores tesoros de Italia. Desde templos griegos a catedrales románicas, desde palacios barrocos a playas de ensueño, te mostramos una selección de cosas imprescindibles que hacer en Sicilia.

Vuelos a Sicilia

Vuelos baratos a Palermo
Vuelos baratos a Catania

1. Sumérgete en la historia de Sicilia en Palermo

Aquí es donde probablemente llegue tu vuelo a Sicilia. Fundada por los fenicios entre los siglos VII y VI a.C., la capital siciliana ha conservado las huellas de todas las civilizaciones que se han sucedido en la isla. Entre los lugares que no debes perderte durante tu visita a Palermo están la Catedral, el Palazzio dei Normanni (actual sede de la asamblea regional siciliana), el Teatro Massimo o la Catedral de Monreale, con sus preciosos mosaicos. Entre dos visitas culturales, una excursión a una de las numerosas playas urbanas te permitirá darse un refrescante baño sin salir de la ciudad.

Sicilia
La catedral de Palermo

2. Subir al Etna

Esta es una de las mejores razones para viajar a Sicilia. El famoso volcán, el mayor de Europa, es también uno de los más activos del mundo. Muchos visitantes intentan subir al Etna hasta su cráter para disfrutar de una magnífica vista. La subida al primer nivel, a 2.900 metros, puede hacerse en solitario, pero la segunda parte debe hacerse con un guía.

El volcán Etna, en Sicilia

3. Relájate en Cefalu

Cefalu es un importante centro medieval y ahora un popular y encantador destino costero. Se puede llegar por carretera, con un alquiler de coches en Palermo (a menos de una hora en coche) o en Catania (a 1 hora y 50 minutos). También hay un tren de Palermo a Cefalu que tarda entre 45 y 60 minutos y cuesta algo más de 5 euros por persona. Aquí se pueden ver algunos de los monumentos más bellos de Sicilia y una playa muy agradable con aguas cristalinas.Cefalú, Sicilia

4. Disfruta de las vistas de Taormina

No es casualidad que se la conozca como la Perla de Sicilia. Taormina, situada en la costa este de la isla, ofrece unas vistas impresionantes del Etna, Isola Bella y Catania. Hay hermosas playas, calas secretas y un hermoso y antiguo teatro grecorromano.

5. Descubre del folclore siciliano en Erice

Se dice que Erice es el pueblo más bonito de Sicilia… Lo cierto es que esta pequeña ciudad medieval tiene una situación geográfica única, anclada en la roca y mirando hacia el puerto de Trapani. Podrás pasear por las encantadoras calles de la ciudad, encontrar algo de frescura en las iglesias y conventos y, sobre todo, disfrutar de una vista increíble a más de 750 metros de altura.

Erice, en Sicilia

6. Rastrear la historia de Sicilia en Segesta

Cuna de la Magna Grecia, el oeste de Sicilia lleva las huellas de la colonización helénica de la isla. Segesta es conocida por su templo y su teatro, donde cada verano se pueden ver representaciones de obras antiguas. El teatro de Segesta, con sus 63 metros de diámetro, ofrece una magnífica vista del Mediterráneo. También hay restos de una capilla, una mezquita y un castillo normando.

Templo griego en Segesta (Sicilia)

7. Haz grandes fotos en la Scala dei Turchi

En la costa sur de la isla hay un lugar bastante singular, la Scala dei Turchi (Escalera de los Turcos). Se trata de una pared de roca en forma de escalera (de ahí su nombre…) de un color perfectamente blanco, enclavada entre dos playas de arena muy hermosas. El blanco inmaculado de esta pared rocosa contrasta con el azul celeste del mar, y dota al lugar de una sorprendente fuerza fotogénica. Un paseo que no hay que perderse.

Escalera de los turcos en Sicilia

8. Visita al museo al aire libre de Siracusa

En el sureste de Sicilia, la encantadora ciudad de Siracusa es un auténtico museo al aire libre con sus restos griegos, monumentos de mármol y vestigios bizantinos, normandos, musulmanes e italianos. No es de extrañar que su centro urbano, la isla de Ortigia, sea Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Accesible a través de un pequeño estrecho, este centro histórico/isla alberga algunos bellos restos del pasado.

Siracusa, en Sicilia

9. Admirar el arte barroco de Catania

Catania, la segunda ciudad más grande de la isla, es conocida como la «perla del barroco tardío», con su plaza del Duomo y la famosa Fontana dell’Elefante. Además, te aconsejamos que te acerces a la Pescheria, el mercado de pescado de la ciudad, para empaparse del ambiente local y deleitarse la vista… Otra particularidad: Catania es apodada «la ciudad negra» por sus edificios construidos con piedra de lava.

Catania, en Sicilia

10. Explorar el Valle de los Templos en Agrigento

Este es el principal sitio arqueológico de Sicilia. Situado en la costa sur de la isla, el Valle de los Templos de Agrigento alberga una docena de templos construidos en la antigua época griega. Entre ellos, no hay que perderse el Templo de la Concordia, el Templo de Heracles y el Templo de Hera. Un sitio arqueológico catalogado por la Unesco que es de visita obligada.

Visitar Sicilia: Información práctica

Lo que hay que saber

  • Población: 5 millones
  • Idioma: italiano (lengua oficial) y siciliano
  • Moneda: Euro
  • Visado: No es necesario ningún visado, ni siquiera el pasaporte si se es ciudadano de Schengen.

¿Cuándo ir a Sicilia?

Sicilia tiene un clima mediterráneo, lo que significa que los veranos son calurosos y secos y los inviernos suaves y húmedos. Si quieres viajar a Sicilia en tus próximas vacaciones, se recomienda visitarla durante la primavera o el otoño. No en vano, durante estos dos periodos del año, las temperaturas siguen siendo agradables y te permitirán disfrutar de todos los lugares de interés sin sufrir el calor y las abrasadoras temperaturas que pueden alcanzar los 40°C en verano. Tendrás la oportunidad, además, de descubrir los lugares habitualmente concurridos y las hermosas playas sicilianas con total tranquilidad.

Cómo moverse por Sicilia

La mejor manera de descubrir la isla es alquilar un coche. El transporte público, como los autobuses y los trenes, están disponibles para moverse entre las principales ciudades y en las carreteras más transitadas; sin embargo, los enlaces de transporte público son poco frecuentes y los horarios no siempre son flexibles.

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