Todos nos hemos sentido fascinados alguna vez por la inquietante historia del Conde Drácula… Un viaje a Rumanía puede convertirse en ese tipo de experiencia en que realidad y ficción acaban confundiéndose a través de castillos, ciudades medievales y bosques.
Siguiendo los pasos de Jonathan Harker por Rumanía cuando se dirige a ver al Conde Drácula, podremos degustar en Bistritz la misma cena que comió el celebre personaje de Bram Stoker. Desde allí a Sighisoara podremos disfrutar de maravillosos paisajes. La ciudad nos ofrece un centro histórico medieval que no nos podemos perder y que nos hará sentir en plena edad media. Además podremos visitar la casa del Conde Vlad, más conocido como Vlad El Empalador.
En el Castillo de Bran reviviremos la historia del Conde Drácula, el peculiar misticismo de sus pasadizos secretos, patios, torres, puertas secretas…y el Museo de Armería.
Además, si nos acercamos en verano podremos disfrutar de los bailes tradicionales que nos ofrecen los pueblos de los alrededores.
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