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Hay catedrales que son en sí un anticipo del cielo. Nos referimos sobre todo a las catedrales góticas. El gótico fue un estilo que apostó deliberadamente por crear espacios interiores luminosos porque, para ellos, la luz era la representación más pura de la grandeza de Dios. Es por ello que erigieron sus catedrales intentando desplazar las cargas a elementos externos como los contrafuertes para poder abrir los muros a la maravilla de la luz. Además, jugaron con los vitrales de manera magistral, diseñando imágenes coloristas que todavía hoy conmueven. En este artículo te mostramos las más impresionantes del mundo. Si quieres seguir explorando el fascinante mundo de las catedrales te dejamos nuestros artículos sobre las catedrales más bonitas del mundolas catedrales más bonitas de España, las catedrales más bonitas de Italia y las catedrales más bonitas de Francia.

La Sainte-Chapelle (París)

Empezamos con esta construcción emblemática del gótico construida en el siglo XIII. Fue erigida a iniciativa de Luis IX, un rey que posteriormente sería canonizado. La intención era hacer de ella un templo digno a la reliquia que debía custodiar: la corona de espinas de Cristo. La Sainte-Chapelle se caracteriza por tener la extensión de sus muros prácticamente cubierta por vitrales. Estos son obras de arte por derecho propio. De hecho los vitrales recubren hasta 600 metros cuadrados! Vale la pena entrar en su interior y dejar vagar la mirada por sus representaciones coloristas de escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.

Interior de la Saint Chapelle en París

La Catedral de León

Construida entre los siglos XIII y XIV, la Catedral de León forma, junto con la de Burgos y la de Toledo, la tríada de grandes catedrales góticas de España. De inconfundible sabor francés, la Catedral de León es una maravilla arquitectónica. Pero podría decirse que lo mejor está en su interior, dado que tiene una de las mayores extensiones de vitrales del mundo. Nada más y nada menos que 1.600 metros cuadrados. Y eso no es todo, porque las maravillas artísticas de su interior también valen una visita. Nos referimos, por ejemplo, al delicado trabajo artesanal en el coro de la Catedral.

Interior de la Catedral de León

Catedral de San Vito (Praga)

Esta catedral radiantemente gótica fue comenzada en el siglo XV, aunque la agitada historia del país hizo que su finalización se retrasara durante siglos. Concluida en el siglo XX, ha incorporado técnicas constructivas modernas que, sin duda, le han otorgado la majestuosidad de la que presume hoy en día. Los vitrales no son una excepción en esto, dado que la gran mayoría fueron finalizados en los años 20 del siglo pasado. Es por ello que la calidad técnica es suprema y, en no pocas ocasiones, hacen referencia al Estado Checoslovaco recién creado por aquel entonces. De hecho, el famoso artista Adolf Mucha intervino en el diseño de algunas de estas vidrieras. ¡Casi nada!

Vitrales de San Vito de Praga

Catedral de Palma de Mallorca

La Catedral de Palma de Mallorca no es de las más conocidas de España, pero es una de las más destacadas. ¿Por qué? En primer lugar por su gran belleza pero también por su rosetón, considerado el rosetón originalmente gótico más grande del mundo. Y decimos «originalmente gótico» porque hay a lo largo del mundo rosetones más grandes (sin ir más lejos el de la Catedral de San Vito de Praga) que, sin embargo, no fueron construidos en los siglos del gótico. Son en su gran mayoría del siglo XIX y XX. Por tanto, ese honor le corresponde sólo a la Catedral de Palma. Además, el 11 de noviembre y el 2 de febrero se produce un fenómeno muy curioso: la luz del sol, muy por la mañana, atraviesa un rosetón, atraviesa la nave y se refleja en el muro opuesto coincidiendo prácticamente con el segundo rosetón.

Rosetón y vitrales de la Catedral de Palma de Mallorca

Catedral de Amiens

Esta es una de las catedrales góticas más extraordinarias de la historia, como bien atestigua su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Construida en el lapso de 50 años a lo largo del siglo XIII es, sin duda, una de las joyas del gótico. Con una longitud de casi 150 metros y una altura de algo más de 40, la catedral destaca por ser una de las más diáfanas de la Edad Media. Las razones saltan a la vista: su gran amplitud y el gran número de vitrales confieren a esta catedral el haber cumplido una de las máximas del gótico: representar la presencia de la divinidad mediante la luz.

Interior de la Catedral de Amiens

IMG: iStock.


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