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Te descubrimos qué ver en el denominado «Paisaje de la Luz» madrileño, recientemente declarado Patrimonio Mundial.

Madrid ya tiene un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad. Y es que, a pesar de que la Comunidad de Madrid rebosa de lugares con esa denominación (El Escorial, Aranjuez, Alcalá de Henares…), Madrid capital no había sido hasta ahora reconocida por la UNESCO. Una circunstancia que la diferenciaba con otras grandes capitales de Europa Occidental. Sin embargo, Madrid ya puede preciarse de tener un lugar (mejor dicho, varios lugares) declarados Patrimonio Mundial. Te mostramos cuáles son y cómo sacarles todo el partido. Si pensabas que ya tenías Madrid demasiado vista, te equivocabas.

¿Qué es el Paisaje de la Luz?

El Paisaje de la Luz es el nombre con el que se han englobado varios espacios urbanos de Madrid, así como algunos de los edificios y monumentos que en el se contienen. El Paisaje de la Luz se divide en dos grandes grupos:

  • El Paseo del Prado y el Parque del Retiro
  • Paisaje de las Artes y las Ciencias

Lo que se pone en valor con el Paisaje de la Luz son cuestiones muy diversas. Por un lado, el urbanismo presente en el Paseo del Prado, primer paseo arbolado de Europa. Y también el encanto artístico y natural del Parque del Retiro. Asimismo, en estos espacios también descollan monumentos cuya significación artística y científica son más que destacables. En este sentido, destaca el Museo del Prado, el Real Jardín Botánico y el Real Observatorio de Madrid. A continuación te mostramos lo que no puedes perderte del Paisaje de la Luz.

Madrid Patrimonio de la Humanidad

Paisaje de la Luz: el Paseo del Prado y el Parque del Retiro

Comencemos por el Paisaje de la Luz que puede ser paseado, recorrido y experimentado. Como te comentábamos más arriba, el valor del Paseo del Prado, y lo que se ha reconocido en su declaración como Patrimonio Mundial, es el haber sido el primer paseo arbolado de Europa. Un hecho que reviste de gran interés, dado que con él nació una nueva manera de concebir el espacio urbano. La ciudad como punto de encuentro, de lugar donde ver y ser visto. Algo que, como es bien conocido, será desarrollado en otras grandes capitales europeas.

¿Y qué decir del Parque del Retiro? Antiguo terreno de esparcimiento y caza de la Monarquía, y objeto de los desvelos faraónicos del Conde Duque de Olivares, terminó reconvertido en parque público en el siglo XIX. Desde entonces, se ha ido embelleciendo y engalanando con nuevos paseos, avenidas flanqueadas por estatuas, nuevos jardines, un Pabellón de Cristal… Pero vamos a explorarlo punto por punto.

Paseo del Prado 

El Paseo del Prado es un boulevar de poco más de un kilómetro. Arranca en la conocida Fuente de Cibeles y desemboca en la Glorieta de Carlos V. Se diseño en 1763 a iniciativa del Conde de Aranda. De su etapa dieciochesca tenemos, todavía a día de hoy, algunas de sus monumentos más populares. Entre ellos, las tres grandes fuentes: la de Cibeles, la de Neptuno y la de Apolo.

Fuente de Apolo (Madrid)

Posteriormente, este paseo iría siendo engalanado por otros monumentos. Sin ir más lejos, el propio Museo del Prado de Juan de Villanueva. Y, ya en el siglo XIX, edificios impresionantes como el Banco de España y el Palacio de Comunicaciones. De este último, obra maestra de Antonio Palacios, cuentan que el mismísimo Trotski se quedó impresionado al verlo y lo calificó del edificio más bonito del mundo.

Palacio de Comunicaciones (Madrid)

No podemos olvidar que, a lo largo del paseo, podremos encontrar algunos de los museos más importantes de la ciudad: el Thyssen y el Museo del Prado. En este último caso, el Prado pasa por ser la pinacoteca más importante del mundo debido a los tesoros artísticos que alberga en su interior. Lo veremos más adelante, aunque de momento, quedémonos con su apariencia exterior. La que veremos caminando por el Paseo del Prado. Y es que el edificio del museo es una de las obras maestras de Juan de Villanueva, arquitecto neoclásico artífice también de la Plaza Mayor.

Museo del Prado, Madrid

De hecho, esta significación artística del Prado ha propiciado que nos salgan al paso diversas estatuas consagradas a algunos de los artistas españoles más importantes de todos los tiempos. Por ejemplo, Goya, Velázquez y Murillo. Cada una de ellas guarda las tres entradas más antiguas del Museo del Prado.

El Prado

El Parque del Retiro

Pulmón verde de la ciudad y uno de los espacios urbanos más bellos y pletóricos de arte y buena arquitectura. Es, además, un lugar para tomarle el pulso a Madrid. Pues en él se dan cita propios y foráneos para pasear, hacer deporte, tomar algo o, simplemente, ver la vida pasar. Con sus 125 hectáreas y 15.000 árboles es, sin duda, uno de los espacios madrileños por antonomasia. Lo primero de todo, hay que destacar su abundancia de jardines. De entre ellos los más destacables son

  • El jardín de Vivaces
  • Los jardines de Cecilio Rodríguez
  • Jardines del Arquitecto Herrero Palacios
  • La Rosaleda
  • Parterre francés

Parterre del Retiro

Te animamos a que los recorras por ti mismo. Porque donde queremos detenernos son en 3 de sus lugares más conocidos y fotografiados. Por cierto, si eres un amante de la literatura, el Retiro tiene mucho que ofrecerte, y no sólo porque albergue un monumento dedicado a Galdós. Si quieres una inmersión en la famosa Feria del Libro en 2021, te aconsejamos que reserves tus vuelos baratos a Madrid para viajar en septiembre.

Estanque Grande y Monumento a Alfonso XII

Probablemente la instantánea del Retiro más conocida. Y es que ofrece a los paseanes la posibilidad de alquilar una barca ante un monumento de excepción: el Monumento a Alfonso XII. Terminado en 1922, consta de una columnata en hemiciclo que abraza la estatua ecuestre del monarca español, que se eleva sobre el estanque a más de 30 metros. Te aconsejamos visitarlo en fin de semana, cuando el espacio se convierte en un hervidero de gente. Sobre todo de jóvenes, que no dudan de instalarse entre sus columnas o frente al estanque a pasar el rato o hacer batukadas.

Estanque y Monumento a Alfonso XII en el Retiro

Pabellón de Cristal

Otro de los monumentos emblemáticos del Retiro. Fue construido en 1887 inspirándose en el famosísimo Crystal Palace de Paxton. Una época en la que se estaba experimentando con la arquitectura del cristal y el hierro. Hoy el Pabellón de Cristal luce como un monumento tan artístico como el que más. Además su entorno, dominado por un pequeño estanque y por una cueva artificial lo hace aún más encantador si cabe. Por cierto, en su interior a menudo tienen lugar exposiciones de arte, por lo que nunca está de más curiosear a través del cristal. Y, si quieres grandes instantáneas, te aconsejamos que lo visites al atardecer.

Palacio de Cristal (Madrid)

Fuente del Ángel Caído

El Retiro está repleto de esculturas y conjuntos escultóricos de gran calidad. A este respecto, cabe destacar las esculturas de los reyes de España de la Avenida de Argentina, así como los monumentos conmemorativos a Benito Pérez Galdós, Martínez Campos o Jacinto Benavente. Sin embargo, destaca por lo peculiar, la escultura de Ricardo Bellever que corona la Fuente del Ángel Caído. La estatua representa a Lucifer en el momento de su caída, tal y como la describe John Milton en su célebre El paraíso perdido. En contra de lo que se suele decir, no es la única escultura dedicada al diablo que existe. Eso sí, se ubica en un lugar cuya altura topográfica oficial es de 666 metros sobre el nivel del mar. ¡Un número de lo más Bestia!

Fuente del Ángel Caído en el Retiro (Madrid)

Madrid, Patrimonio de la Humanidad: el Paisaje de las Artes y las Ciencias

En esta categoría se resumen los tesoros que el Paisaje de la Luz alberga en cuanto al arte y a la ciencia. Aunque las referencias a estas dos áreas son frecuentes y muy amplias podemos resumirlas en tres monumentos de excepción: el Museo del Prado, el Real Jardín Botánico y el Real Observatorio de Madrid. ¡Vamos allá!

El Museo del Prado

Poco se puede decir, y encomiar, del Museo del Prado que no se haya hecho ya con anterioridad. Y es que nos encontramos ante una de las mejores pinacotecas del mundo. Es muy difícil encontrar una concentración mayor de obras maestras de la pintura por metro cuadrado. Las Meninas de Velázquez, las Pinturas Negras de Goya, el Jardín de las Delicias del Bosco… ¡y tantas, tantas otras! La nómina de inquilinos del Prado es de lo más ilustre y no tiene fin: Rembrandt, Durero, Fra Angelico, José de Ribera, El Greco… ¿seguimos?

Interior del Museo del Prado

El Real Jardín Botánico

Justo frente a una de las puertas del Museo del Prado, la que guarda la escultura de Murillo, se encuentra la puerta de acceso al Real Jardín Botánico. Con sus 8 hectáreas de extensión, no es el jardín más grande del mundo, ni tan sólo de España. Pero sus más de 7.000 especies vegetales lo convierten en un espacio de excepción. De hecho, se construyó en 1755 con la idea de albergar especies de todos los lugares que abarcaba el Imperio Español. Algo nada desdeñable dado que sus posesiones abarcaban Europa, América y el Pacífico. En definitiva, un tesoro botánico global en el mismo centro de Madrid.

Real Jardín Botánico

El Real Observatorio de Madrid

Sin duda, uno de los tesoros más ocultos y peor conocidos de Madrid. Tal vez es por su ubicación algo escondida en el Retiro. Sin embargo, la importancia científica es impresionante. Sobre todo porque albergó un telescopio construido por el famoso astrónomo del siglo XVIII William Herschel. Aunque el valor artístico tampoco le va a la zaga, dado que fue diseñado por nuestro ya conocido Juan de Villanueva. Desgraciadamente, fue arrasado por los franceses durante la Guerra de Independencia, por lo que vemos hoy en día es una reconstrucción.

Real Observatorio de Madrid

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IMG: Wikipedia; iStock; paisajedelaluz.com

 


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