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El Magazine del Viajero
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Además de la azafata Lucía, los pilotos son auténticos expertos en viajes, de hecho es su profesión y su vida. Aunque esto es bastante fácil de olvidar por un sencillo motivo, los viajeros no suelen tener mucho contacto con ellos en los vuelos. Ahora os traemos algunos consejos que os pueden hacer cambiar la forma de ver a estos peculiares viajeros y vuestros propios viajes.

Por lo general, en los vuelos, no suele haber mucho contacto con el piloto, si no fuera por el saludo entre despegue y aterrizaje casi no sabríamos si el avión vuela solo… Informan de la altitud de vuelo, del clima, las condiciones que se encontrarán en el viaje,…

Aunque ya lejos del elitismo de otros tiempos, los pilotos viajan mucho, normalmente más que la tripulación llegando a “enganchar” hasta 16 horas de vuelo. Conclusión: si alguien sabe acerca de los aviones, esos son los pilotos.

1. Vuelos matutinos

Si no os gusta mucho volar, conviene buscar vuelos “mañaneros” suelen ser más tranquilos. El calentamiento terrestre a lo largo del día hace que aparezcan más turbulencias, además, las tormentas eléctricas son más probables también por las tardes.

2. Tos, estornudo, tos

Mucha gente se pregunta por qué tienden a resfriarse después de volar, y no es por el reciclado del aire que respiras, más bien es por las bandejas, sillones y demás con los que entras en contacto. Elementos como estos no tienen porque tener la misma higiene que otros elementos, con lo que son foco de virus y bacterias.

3. Asientos junto a las alas

El viaje suele ser más suave junto a las alas, con lo que si odias las turbulencias, elije tu asiento lo más cerca posible de estas. Los aviones son, en cierto modo, muy parecidos a los balancines, con lo que la parte central es más estable que los extremos.

4. Fallo del motor

Si escuchas eso de “uno de nuestros motores indica fallos” en la megafonía, en realidad es que uno de los motores ha fallado y no funciona, o no lo hace de la forma adecuada. Pero tranquilos, no hace falta entrar en pánico, por lo general se puede volar bastante bien en estas situaciones.

5. Mayday!

O lo que es lo mismo, aterrizaje forzoso sobre el agua. Digamos que es una forma delicada de decir “vamos a aterrizar en el océano”.

En este vídeo nos alegraremos de que estos no sean nuestros pilotos… está en inglés, ¡pero merece la pena el esfuerzo!

Imgs: Muffet, jimmyharris / Flickr cc.

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