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El Magazine del Viajero
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Estos son los espacios forestales del país vecino que bien merecen una visita.

Cubren casi un tercio de Francia e incluyen 136 especies diferentes de árboles. Espacios verdes, en definitivo, perfectos para una inmersión paisajística en Francia. He aquí una selección de diez bosques en los que podrás darte un baño de aire fresco (así como tomar estupendas fotografías).

El bosque de Tronçais

Se trata de uno de los más bellos bosques de robles de Europa, con una superficie de 10.500 hectáreas, el tamaño del mismísimo París. El bosque de Tronçais despliega sus frondosidades en el corazón de Bourbonnais, en el Allier, en pleno centro del país. Su nombre procede del francés antiguo tronchoi, «lugar lleno de troncos». Hoy en día, esta madera son es ideal para fabricar las barricas en las que envejecen los grandes vinos y los mejores coñacs. Pasea por su majestuoso bosque de Buffévent en cualquier época del año, nada en verano en sus estanques y o recorre en otoño su boulevard du brame, frecuentado por los ciervos de Tronçais. ¡Son sólo unas pocas de las posibilidades que te ofrece este entorno natural de excepción!

Bosque de Tronçais (Francia)

El bosque de Fontainebleau

Ubicado en Seine-et-Marne, el bosque de Fontainebleau es bien conocido por los aficionados a la escalada que se entrenan en sus rocas de arenisca, algunas de las cuales tienen veinte metros de altura. Los 150 kilómetros de senderos ofrecen suntuosos panoramas, especialmente los que pueden disfrutarse desde el circuito de miradores. La famosa escritora del siglo XIX, Georges Sand llevó al no menos famoso poeta romántico Alfred de Musset al desfiladero de Franchard, ¡de donde regresó exhausto ante tanta belleza! Pero no es el único encanto del bosque en lo tocante a la cultura. Si te apasiona el arte, no puedes perderte el paseo de «Los pintores de Barbizon», allí podrás recrearte en los paisajes que inspiraron a los mejores pintores pre-impresionistas e impresionistas. ¡Sigue las huellas de Renoir, pero sin caballete a la espalda!

Bosque de Fontainebleau (Francia)

El bosque de Compiègne

El Bosque de Compiègne alberga un árbol de 850 años, el roble de San Juan plantado durante el reinado del rey francés San Luis y una réplica del vagón de Rethondes, donde se firmó el Armisticio el 11 de noviembre de 1918. No es el original porque éste… lo hizo dinamitar Hitler al final de la Segunda Guerra Mundial para evitar firmar otra derrota en el mismo lugar. Ubicado en el Oise, el tercer bosque estatal de Francia despliega sus páginas de historia bajo sus hayas y robles. El bosque, que fue coto de caza de los reyes de Francia, también esconde un encantador pueblo forestal, Saint-Jean-aux-Bois, construido alrededor de una antigua iglesia abacial. ¡Es todo un viaje en el tiempo!

El bosque de Brocelianda

Un bosque rodeado, literalmente, de leyenda; de hecho, se dice que fue el escenario de las aventuras de los Caballeros de la Mesa Redonda. En efecto, este mítico lugar albergó algunos de los hechos y personajes que definen el ciclo artúrico: Fata Morgana, Lancelot, el Hada Viviane, Merlín el Encantador… ¡Nada de extrañar si tenemos en cuenta que nos encontramos en el corazón de Bretaña, región legendaria como pocas! Brocelianda, situada en el bosque de Paimpont, permanece rodeado de misterio entre sus estanques y su páramo donde crecen brezos, tojos y retamas. Si te apasionan las leyendas y la magia, no puedes perderte los encantos del resto de la región: te los explicábamos todo en nuestro artículo sobre qué ver y hacer en Bretaña.

Bosque de Brocelianda
Mirador de las Hadas

El bosque de Verdún

Estas zonas boscosas fueron plantadas en el antiguo campo de batalla del río Mosa, escenario de terribles combates en 1916. Un siglo después, este paraje de ensueño no está invadido por soldados sino por una colonia de sapos de vientre amarillo, una especie en peligro de extinción en Europa, se ha instalado entre sus extensiones de vegetación, de donde destacan unas veinte variedades de orquídeas. Son los pequeños guardianes de la Historia en un entorno que, todavía hoy, conserva una biodiversidad de una riqueza impresionante.

Bosque de Verdún (Francia)

El bosque estatal de Grande Chartreuse

El famoso escritor francés Stendhal lo llamó el Bosque Esmeralda, un nombre muy lírico que hace justicia a su belleza. Su historia está estrechamente ligada a la de la Orden de los Cartujos, cuyo monasterio fue fundado por San Bruno en 1034 y ahora rodean extensos parajes de silencio. ¡Es, de hecho, el mayor bosque estatal de los Alpes y Saboya! Dominado por imponentes acantilados de piedra caliza, los paisajes grandiosos te saldrán al paso en cualquier momento. Recorre sus pastos alpinos y, a medida que asciendes, sorpréndete por la belleza de sus hayas y abetos.

Bosque de Chartreuse (Francia)

El bosque de Irati

Un bosque cuyos árboles se han utilizado durante mucho tiempo para fabricar mástiles de los barcos, ¡y es que es el mayor bosque de hayas de Europa! Se encuentra en los Pirineos, a caballo entre Francia y España. Sigue siendo una tierra de leyenda para los vascos, pues en sus profundidades frondosas habita Basajaun, el señor del bosque, y los Laminak, los geniecilos del bosque, medio ángeles medio hombres.

Bosque de Irati

Dominio Nacional de Chambord

Ciervos, jabalíes y águilas pescadoras son sus principales habitantes. Rodeado por 32 kilómetros de murallas, el Dominio Nacional de Chambord es el mayor parque forestal cerrado de Europa. Fue acondicionado para la caza en el siglo XVI, paralelamente a la construcción de uno de los castillos de Francisco I, el célebre rey francés que plantó cara a Carlos V. Las mil hectáreas abiertas al público están surcadas por senderos bordeados de observatorios desde los que se pueden avistar multitud de animales.

Bosque de Chambord (Francia)

El bosque de Vizzavona

Ubicado al sur de Corte, entre el Monte d’Oro y el Col de Palmente, se encuentra este bosque de árboles típicos de Córcega: el haya y, sobre todo, el pino laricio, una especie autóctona. El bosque de Vizzavona, antiguo escondrijo de bandidos que exigían rescate a los viajeros, es ahora atravesado por el GR20, una ruta de senderismo muy popular que no puedes perderte. En verano, los excursionistas se bañan con deleite en sus ríos, cascadas y pozas de agua translúcida. ¿Se puede pedir más?

Bosque de Vizzavona (Córcega)

Bosque de Païolive

En este bosque ubicado en el sur de la Ardèche, nos encontramos ante un sorprendente y espectacular bosque de robles, blancos y verdes y rocas calcáreas. A este laberinto natural atravesado por las Gargantas de Chassezac se le conoce el bosque de las hadas: sus habitantes tienen una historia para cada uno de los acantilados de este entorno alojado al pie de las Cevennes. En suma, un lugar de excepción para acercarse a la belleza de la Francia más meridional.


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