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El Magazine del Viajero
  •   8 min lectura

En los siguientes puntos te mostraremos la mirada más desconocida de la capital italiana, una ciudad de múltiples caras que nunca se agota.

Roma… deslumbrados por las maravillas de la Ciudad Eterna, hasta el punto que nos olvidamos de explorar su cara más oculta. Una vez conocido el Coliseo, el Vaticano, la Fontana de Trevi o el Trastevere, ¿quieres alejarte de las multitudes y descubrir la mirada secreta de la ciudad? Si prefieres algo más convencional, entonces aquí puedes descubrir más detalles sobre qué ver y hacer en Roma. Y, si pretendes visitar la ciudad en Navidad, aquí te dejamos unas ideas sobre qué ver y hacer en Roma en Navidades.

El Santuario de los gatos

En Roma habrá unos 300 000 gatos, de los cuales la inmensa mayoría viven en la calle. Muchos de ellos encontraron refugio en la Torre Argentina, en una excavación de los años 20 y un lugar en el que fueron alimentados por los residentes durante décadas. A principios de los 90 se abrió un refugio en la plaza en el que ahora viven unos 400 recibiendo los mimos de voluntarios locales.

San Pietro in Montorio

A pesar de ser una de las obras maestras del Renacimiento, este templete no es tan conocido como otros monumentos romanos. A ello contribuye, sin duda, el estar emplazado en una ubicación algo recóndita: el interior de la Academia Española. Su origen es de lo más curioso, dado que fue un regalo de los Reyes Católicos. Además, este monumento está rodeado de misterio, debido a su simbología y al hecho de que no parece haber sido construido para recibir un uso determinado. Sea como fuere, su belleza y equilibrio clásicos bien merecen una visita.

Templete de San Pietro in Montorio

El ojo de la cerradura

Lo encontrarás en Roma Sur l’Aventino, en la Piazza dei Cavalieri di Malta. Se trata de una gran puerta en el que si buscamos el ojo nos llevaremos una sorpresa. Es la menos secreta de nuestras visitas insólitas a Roma, con lo que tendremos que hacer cola para disfrutarlo.

San Lorenzo

El barrio alternativo romano en lo que respecta a todo lo relacionado con las salidas, la cultura, la música… Copas baratas al servicio de los estudiantes italianos y extranjeros desde el final de la tarde. Los encontraremos sentados en las calles, despreocupados, en ambientes agradables y distendidos. Se puede considerar como el Camden romano.

La Isla Tiberina

Un lugar que no es de los más conocidos de la Roma histórica, aunque ciertamente se encuentra muy cercana a la Colina Capitalina. Se trata de una isla natural en el medio del río que durante mucho tiempo albergó un templo en honor a Esculapio (el dios romano de la medicina). Con el tiempo, ya caído el paganismo, un monasterio fue establecido allí. Sin embargo, el significado médico fundacional de esta isla nunca le ha abandonado: hoy en día en ella siguen funcionando el Hospital Israelí y el Hospital de San Juan de Dios. La arquitectura es muy hermosa, y la sensación de encontrarse en un remanso de paz al margen de la caótica Roma es uno de los puntos más sobresalientes de visitar la isla.

Isla Tiberina, en Roma

Central Montemartini

Aquí encontramos un museo arqueológico construido en la antigua central eléctrica del barrio de Ostiense, él recoge las recientes adquisiciones del Museo Capitalino. Podéis imaginar la escena que supone contemplar estatuas antiguas con un telón de fondo industrial como es el del lugar, un contraste fascinante.

Iglesia de San Ignacio de Loyola

De estilo barroco, es la segunda iglesia jesuítica de la ciudad. No podemos perdernos su espectaculares frescos y los óleos pintados por Andrea Pozzo en 1685. Una curiosidad: su interior crea la ilusión de poseer una falsa cúpula. Algo que, antes de construirla se planteó pero fúe descartado. ¿Por qué? Porque las monjas no querían que una cúpula proyectase sombra sobre los jardines.

El hidrocronómetro de Villa Borghese

Roma siempre nos sorprende con sus detalles ocultos e imprevistos. Uno de ellos es este cronómetro de agua que, con un ingenioso mecanismo, consigue medir el tiempo sin que sea necesario cambiar el agua. Además, a diferencia de otros instrumentos de medición mediante agua (como la clepsidra) es sorprendentemente preciso. Pues su ingenioso mecanismo evita las imprecisiones de las clepsidras, muy condicionadas por la evaporación y la presión del agua. Además, vale mucho la pena visitarlo dada su ubicación casi oculta en los fastuosos jardines de Villa Borghese.

Reloj de agua de Villa Borghese

Mercado de Porta Portese

Este mercadillo romano realmente merece una visita, especialmente si es en un día soleado. Abre los domingos hasta la tarde y es una locura de relojes antiguos, cerámicas, bicicletas, utensilios de cocina, viejas máquinas Olivetti, libros… El lugar perfecto para mezclarnos con infinidad de romanos en busca de una buena ganga, a veces después de una noche de fiesta.

Barrio Coppedè

Esta zona de Roma toma el nombre de su artífice: el arquitecto Gino Coppedè. Construida durante la segunda década del siglo XX, es todo un catálogo de la arquitectura de fantasía que, aunque declinante, todavía se construía en aquellos años. El núcleo de Coppedè es la Piazza Mincio, alrededor de la cual se despliega la exuberancia de hasta 35 edificios, entre palacios y otros ejemplos de arquitectura civil. Coppedè es ideal para el caminante de paso corto que gusta de demorarse observando los detalles curiosos y originales que menudean en las fachadas. Es, sin duda, una zona que no puedes perderte.

Barrio Coppedè, en Roma

Villa Doria Pamphili

Se trata del parque más grande de Roma, cuenta con 180 hectáreas y, curiosamente, es ignorado por los visitantes. Cuenta con bellos jardines y una mansión francesa enorme y espectacular. Es un lugar muy popular entre los romanos para pasear los domingos, es una gran alternativa si ya hemos visitado los jardines de la Villa Borghese. Disfruta de las fuentes y sus estatuas talladas como rostros representativos del teatro.

Cementerio protestante de Roma

Construido a principios del siglo XVIII con el objeto de albergar los cuerpos de los extranjeros no católicos que podían ser enterrados en suelo romano. Es un remanso de paz alejado del bullicio habitual de las calles de esta ciudad.

Cinecittà

Cinecittà es a día de hoy, al igual que las demás ruinas romanas, un vestigio de antiguas glorias. El que fue el estudio más importante del cine europeo, en donde se rodaron más de 3.000 films, hoy languidece entre decorados y focos cada vez más apagados. Sin embargo sus más de 600.000 cuadrados pueden visitarse. Si quieres estar en el mismo espacio donde Fellini rodó sus obras maestras, no tienes más que tomar la línea A del Metro… y pagar los 10 € de entrada.

Cinecittà

Vía Appia – Appia Antica

En la época de la República Romana y el posterior Imperio, cuando no había vuelos baratos a Roma, la mejor manera de llegar a la capital de tan vastos dominios consistía en enfilar alguna de sus calzadas. La Via Appia destaca como la reina de las carreteras: su construcción comenzó en el 312 a. C. y unía Roma con Brindisi. En sus 513 kilómetros nos vamos encontrando con hermosas villas y ruinas romanas. Si no tienes tiempo de disfrutar la caminata, puede descubrir su comienzo en las Termas de Caracalla.

Bomarzo

Bomarzo es una pequeña localidad de apenas 2.000 habitantes situada a media hora en coche de Roma. Nada aparentemente interesante si no fuera porque este pueblecito alberga una de las maravillas del Renacimiento: el Parque de los Monstruos. Su construcción fue impulsada por el aristócrata Pierfrancesco Orsini conforme a un programa iconográfico repleto de esoterismo y referencias tanto mágicas como mitológicas. En él podrás admirar las esculturas de fantasía, muy cercanas a lo grotesco, de las cuales destaca por su popularidad (y por las veces que ha sido reproducida en fotografías) la denominada como El orco.

Eur

Eur es el acrónimo de Esposizione Universale Roma, el nombre con el que se denominó a un distrito que comenzó a construirse en 1935, en plena época de Mussolini. Aunque el proyecto, muy ambicioso, pretendía expandir la ciudad hacia el mar, fue interrumpido por la derrota de Mussolini en la Segunda Guerra Mundial. Lo que queda hoy son un rosario de edificios de estética racionalista y monumentalista tan típicas de la Italia de aquel periodo. Es aquí donde podrás contemplar el famoso Palacio de la Civilización Italiana. Una experiencia que ningún aficionado a la Historia puede dejar pasar.

Palacio de la Civilización Italiana, en Eur (Roma)

Villa de Este

Y ya puestos a viajar echando mano un alquiler de coches en Roma, te aconsejamos que te des un salto a Tívoli, una localidad situada a apenas 40 minutos en coche de la capital. Allí podrás admirar los fastuosos jardines de Villa de Este, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001. Es un paradigma de jardín renacentista, sobre todo por su profusión de fuentes, las cuales otorgan a dicho espacio de un aire apacible y contemplativo.

Villa Adriana

Aunque no está en Roma, se encuentra muy cerca: a tan sólo 32 km, concretamente en Tívoli, la misma localidad en donde podrás disfrutar de la Villa de Este. Sin embargo, este emplazamiento, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, bien merece un epígrafe para él mismo. Y es que en él podrás disfrutar de los restos, algunos de ellos magníficamente conservados, del lugar de retiro que el emperador Adriano se hizo construir en el siglo II d.C. En su realización original se incluyeron réplicas de los edificios más famosos de la Antigüedad, termas y fuentes. Lo que nos ha llegado da una idea muy aproximada de aquel esplendor y convierte la visita en todo un retorno al pasado. Eso sí, considera que son casi 120 hectáreas de villa, por lo que te tomará tu tiempo visitarla a fondo. El precio de la entrada son 8 €.

Playa de Ostia

Si tienes pensado visitar en Roma en verano, prepárate para pasar un calor sofocante. Aunque en la Ciudad Eterna no hay mal que cien años dure: puedes darte un salto a la Playa de Ostia, un bonito remanso de paz frente al mar a sólo 30 km de la ciudad. Además, como todo en Roma, también tiene su vertiente cultural. Puedes visitar el Parque Arqueológico de Ostia Antica, donde multitud de restos de la época romana te aguardan.

Playa de Ostia

MAXXI

Si ya te has cansado de tanta arquitectura renacentista, barroca y neoclásica nada como refrescarse un poco con el arte más contemporáneo. Especialmente el más enfocado a la arquitectura, uno de los puntos fuertes de este Museo Nacional de las Artes del siglo XXI. De hecho es el primer museo nacional dedicado a la arquitectura moderna, tanto de autor como anónima. Allí, además, encontrarás un café restaurante para tomarte un descanso. Lo encontrarás en la Via Guido Reni número 4 y podrás acceder a él pagando una entrada cuyo precio oscila sobre los 5 €.


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4 comentarios to “Roma insólita y secreta: 20 ideas para explorarla

  1. Manuel, hace años que te leo desde Liligo, tenia dos maletas facturadas, la mia y la de mi pareja, volviendo de Mexico!!

    21 dias despues nos confirman que se han extraviado!! Nos tuvimos que quedar 2 dias en un hotel en Madrid porque solo utilizabamos la ciudad para coger el vuelo, siendo nosotros de Sevilla, eso tienen que pagarlo?? Que es lo que cubren de gastos fuera del aeropuerto?? y tambien me pregunto si las indemnizaciones son por pasajero o por maleta, ya que las dos estaban facturadas bajo mi nombre!! Porfavor ayudame!! Que deberian darnos? Gracias y porfavor!!

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