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El Magazine del Viajero
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Galicia tiene un encanto especial, sobre todo, los pueblos y aldeas que hay a su alrededor. Algunos de esos lugares no llegan ni al centenar de vecinos, pero desprenden una paz, una libertad y una felicidad que en pocos lugares puede encontrarse.

Después de pasar unos días en Santiago de Compostela, ciudad obligatoria en toda guía turística, pasamos a visitar algunos pueblos a menos de una hora de distancia que transmiten toda la esencia gallega que difícilmente se encuentra en las zonas más urbanas.

Noia, mariscada a orillas del mar

Santiago de Compostela está cerca de la costa, por ello no te puedes perder uno de los lugares más bonitos de la zona, a exactamente 40 minutos en coche. Sin duda, Noia es el primer lugar a visitar al salir de Santiago.

El estilo de vida de este pueblo se basa en la pesca y en una enorme cosecha de mariscos en la época de otoño. De modo que estamos en el lugar ideal para sentarse en un restaurante y deleitar la frescura de una mariscada a orillas del mar. Y no solo comerás como si fueras de la realeza sino que además pasear por sus calles es todo un placer. Noia conserva un centro histórico encantador con una iglesia gótica de San Martino que no deja indiferente.

Municipio de Noia, en La Coruña

Otro motivo por el que visitar ese lugar es el encanto de los paisajes naturales de la costa atlántica de Galicia, salvaje y auténtica donde las halla. Lo más curioso son unos profundos riscos similares a fiordos que se llaman rías.

Porto do Son, historia romana y paleolítica

No nos vamos muy lejos, ya que Porto do Son está a 10 minutos en coche desde Noia tirando al suroeste. No sería mala idea el alquiler de coches en Santiago de Compostela para poder hacer este recorrido y así seguir con los demás pueblos que proponemos a continuación.

El interés principal de este lugar es la denominación romana que le respalda, la cual dejó huella. Como herencia le dejó un precioso puerto en Portosín, una zona marinera cerca de la aldea, de gran encanto, que forma parte de la belleza del municipio.

Uno de los focos de interés de Porto do Son es la preciosa costa de 25 km de longitud a la que le pertenece y todo el paisaje natural que le rodea; una de las más conocidas es la playa de Fonforrón, en la que existe una cueva llena de leyendas e historias sorprendentes. Aunque recomendamos también las playas de Furnas y Aguieira, algo más rebuscadas.

Porto do Son, municipio de La Coruña

Otro de los motivos por los que ha alcanzado popularidad es que se descubrieron restos arqueológicos que demuestran la existencia de sociedades que ya habitaban allí en la época Paleolítica. Además, el pueblo contiene muestras arquitectónicas populares y civiles que se pueden apreciar durante un relajado paseo por sus calles. Otra de sus joyas es el castro de Baroña, un asentamiento de la Edad de Hierro (especialmente del siglo I a.C hasta el I d.c). La excavación se realizó en 1933, aunque se restauró en el ao 2012, devolviéndole parte de su estado original.

Lalín, la belleza del interior de Galicia

No todo va a ser playa, pues el interior de Galicia esconde paisajes verdes donde respirar aire puro. Lalín se considera el km 0 de Galicia, el centro geográfico del territorio gallego, a unos 50 minutos de Santiago de Compostela. Se trata de uno de esos sitios donde parece que la contaminación todavía no ha llegado, ideal para desconectar del estrés y las cargas cotidianas para reconectar con la naturaleza y la magia de paisajes muy especiales. Aunque todos podemos llegar a imaginar el encanto verde de una zona de España donde llueve frecuentemente, la Galicia de Lalín no es la que encontramos en los anuncios o la publicidad turística. Una Galicia auténtica, sencilla, amable y encantadora; haciendo sentirte como si no hubieras salido de tu hogar.

Lalín, municipio de Pontevedra

El pueblo vale la pena ser visitado, ya que hay edificios de gran belleza arquitectónica moderna como el Ayuntamiento al estilo de Tuñón y Mansilla, galardonados numerosas veces por sus obras contemporáneas. El edificio es construido a base de hormigón y vidrio inspirándose en los pueblos fortificados de la Edad de Hierro. Recomendamos visitar también el Pazo de Liñares, el Puente de Taboada, y el famoso museo de Ramón Aller, el cual repasa la vida de un hombre que fue sacerdote, matemático y astrónomo, considerado un símbolo de la unión entre religión y ciencia.

Padrón, el paraíso de la agricultura y el intelecto

Padrón, a menos de media hora en coche hacia el suroeste, es un municipio situado en la Coruña. Parte de su belleza se debe a la posición geográfica en la que se encuentra, puesto que es un enclave entre dos ríos: el Sar y el Ulla.

Padrón, municipio de La Coruña

Aunque la actividad del pueblo se basa mayormente en la agricultura y el sector servicios. Su popularidad ha aumentado gracias a que ha sido la cuna de grandes escritores literarios como Rosalía de Castro o Camilo José Cela. Y no podían faltar los famosos pimientos del padrón ¨unos pican y otros no¨, que dan pie al nombre del municipio. En las cuencas de los dos ríos que los rodean se cultivan grandes extensiones de estos pimientos, especialmente en invernaderos en la parroquia de Herbón, el pueblo de al lado.

Además, durante los fines de semana se montan mercadillos donde se pueden comprar todo tipo de artículos. Y no solo eso sino que también hay conciertos de música de la gaita gallega, así como degustaciones gratis de la mejor gastronomía de la zona.

Silleda, el corazón verde de Galicia

Dirigiéndonos hacia el sureste desde Santiago encontramos Silleda, a 35 minutos de distancia. Este lugar está poblado desde épocas remotas, habiendo datos que corresponden a la Edad de bronce. Se han descubierto restos arqueológicos como la Mámoa da Chousa Nova en Abades, la cual ha sido encontrada al construir el AVE Santiago – Ourense.

Destacado lugar también en la época romana, ya que fue un lugar importante de paso, donde se encuentra una lápida en honor a Laribus Viálibus, divinidad de los caminos y defensora de los transeúntes. Se conserva de esa época el Ponte Taboada, por donde pasaba una vía precursora del camino medieval que usaban los peregrinos.

La otra gran visita obligatoria es el paso por las famosas cataratas del Sendeiro do Deza, el cual une la catarata do toxa con el monasterio de Carboeiro. El Sendeiro de la Fervenza de Ferveda es menos conocido pero de una belleza natural que no tiene nada que envidiar al anterior.

IMG: Padrón/Wikipedia-Fran Villena; Lalín/Wikipedia-Luis Miguel Bugallo Sánchez; Noia/turismo.gal; iStock.


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