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Te mostramos los lugares que jalonaron una de las peripecias más leídas de la historia.

La Ruta de Don Quijote es un itinerario de 2.500 km declarado como itinerario cultural europeo por el Consejo Europeo. Razones no faltan, desde luego, si tenemos en cuenta que la obra de Cervantes es una de las más importantes de la Historia. Este itinerario sigue los pasos de las aventuras de Don Quijote y Sancho Panza. Aunque no siempre sigue al pie de la letra (nunca mejor dicho) la novela, se trata de una ocasión inmejorable de sumergirnos en la España más literaria e inmortal.

Campo de Criptana

Como bien se nos indica el el mismo título, el periplo de Don Quijote se va a desarrollar fundamentalmente en la región de La Mancha. Es aquí donde podrás visitar la mayoría de localidades e itinerarios incluidos en la Ruta. Así, pueblos como Ciudad Real, Albacete o el Toboso son algunos de los más conocidos. Sin embargo, en esta primera parada queremos detenernos en uno de los lugares más míticos del Quijote: el Campo de Criptana. Allí tiene lugar la famosa escena de los molinos de viento, que Don Quijote confunde con gigantes. Su desvarío le empuja a acometerlos quedando, como es bien conocido, bastante maltrecho. Al margen de la significación literaria, lo inmenso de su extensión, así como las siluetas de los impasible molinos, hacen del Campo de Criptana un lugar con un halo especial.

Campo de Criptana

Sierra Morena

Una cordillera de 400 km que se extiende más allá de La Mancha. Allí, entre sus montañas, se refugian Don Quijote y Sancho de la Santa Hermandad en la primera parte del libro. Abarca las provincias de Huelva, Jaén, Sevilla y Córdoba. Un itinerario fantástico, dado que Sierra Morena cuenta con rincones de un enorme encanto natural y paisajístico. Lo mismo ocurre con su encanto cultural, dado que te toparás con localidades encantadoras como Linares y Santa Helena. Aunque, si quieres ponerte en el pellejo de nuestro caballero y desfacedor de entuertos, nada mejor que internarse en su naturaleza. Por ejemplo vale mucho la pena que recorras la ribera del río Guadiato, especialmente a su paso por el municipio cordobés de Santa María de Trassierra.

Sierra Morena

Cueva de Montesinos

¿Quién diría que seguir los pasos de Don Quijote podría sumergirnos en la espeleología? Pues así es. Y es que el episodio de la cueva de Montesinos, uno de los más famosos de la segunda parte, tiene lugar en este paraje albaceteño. Allí, según nos narra Cervantes en la segunda parte de la novela, desciende Don Quijote quedándose dormido por un tiempo. Para nuestro caballero, este breve lapso fueron varios días, en los que vivió un sinfín de historias, entre ellas encontrarse con el mítico Montesinos. Hoy, debido a este legado quijotesco, la cueva de Montesinos es considerada bien de interés cultural y es visitada por curiosos y cervantistas (valga la redundancia). Por cierto, si te apasiona la espeleología, no te pierdas nuestro artículo sobre las mejores cuevas de España.

Cueva de Montesinos

Zaragoza

La inclusión de Zaragoza en la Ruta de Don Quijote, y en esta lista, tiene truco. Algo que no debería extrañarnos tratándose de la novela de Cervantes, tan profusa en juegos y engaños. Lo cierto es que en la segunda parte, Don Quijote está decidido a visitar Zaragoza para participar en unas justas. Pero antes de llegar, se entera de que circula una versión de Don Quijote apócrifa (el famoso Don Quijote de Avellaneda) en la que ya se narran las aventuras de Don Quijote en la ciudad aragonesa. Nuestro caballero, enfurecido, decide desviarse de Zaragoza para mostrar así su desacuerdo con las mentiras de esa versión de Don Quijote real que, dicho sea de paso, también enfadó a Cervantes.

La Basílica del Pilar, en Zaragoza

Pero al margen de esta curiosidad literaria, Zaragoza es una ciudad que has de incluir en tu ruta sí o sí. Antiguamente conocida como la «Florencia de España» fue gravemente dañada en la Guerra de Independencia, por lo que su esplendor a llegado a nosotros bastante disminuido. Una pena, dado que albergaba tesoros de arquitectura mudéjar que se han perdido para siempre. Sin embargo, podemos seguir disfrutando de sus encantos como la Basílica del Pilar, la Seo y, por supuesto, de la Aljafería.

La Alfajería, en Zaragoza

Si quieres saber más sobre cómo sacarle todo el partido a la capital aragonesa, no te pierdas nuestro artículo sobre qué ver y hacer en Zaragoza.

Barcelona

La última, y, en realidad, primera ciudad que visita Don Quijote en todo el libro. Y es que Don Quijote se desvía a Barcelona precisamente para no entrar en Zaragoza. Las malas lenguas aseguran que fue en Barcelona donde se editó el Quijote de Avellaneda que tanto molestó a autor y personaje. Sea como sea, la estancia en Barcelona es una de las partes más coloridas de la novela. Allí suceden a Don Quijote anécdotas tan famosas como la de la cabeza parlante. Pero es sobre todo en Barcelona donde Don Quijote es derrotado por el Caballero de la Blanca Figura.

Basílica de Santa María del Mar

Una derrota que marcará el último tramo del libro: la vuelta a La Mancha y a la cordura de Don Quijote. Además, este evento tiene lugar en la playa de la Barceloneta: así que, si reservas unos vuelos baratos a Barcelona para viajar en verano, además de rememorar el famoso episodio cervantino podrás darte un chapuzón. También podrás aprovechar para gozar de cada uno de los planes que te proponemos en nuestro artículo sobre qué ver y hacer en Barcelona.

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Fotos: iStock; Wikipedia

 

 

 


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